Desde hace mucho tiempo tengo debilidad por Speyburn. Una destilería que durante muchos años solo se podía vislumbrar al pasar en coche por las afueras de Rothes, pero que ahora por fin ha abierto sus puertas a los visitantes. Cuando leí la entrevista de Allt om Whisky al director de la destilería, Euan Henderson, me sentí identificado de inmediato.
Henderson dice justo lo que yo pensaba: Speyburn es una de las joyas ocultas de Speyside, un poco como su vecina Longmorn, donde él mismo trabajó antes. Una destilería pequeña con mucho carácter y un destilado fantástico, que trabaja en silencio, sin llamar la atención. "A blender's dream", la llama él.
Lo que hace la historia aún más bonita es el vínculo familiar. El padre de Euan es Iain Henderson, un nombre muy conocido en el whisky escocés y estrechamente asociado a Laphroaig. Euan prácticamente se crio en destilerías como Glenlivet y Bladnoch, y ya ayudaba a su padre con nueve años.
El whisky en sí gira en torno a la manzana verde, los viejos worm tubs y una maltería que ha despertado nuevas ideas. Si todavía no habéis probado Speyburn, de verdad creo que deberíais darle una oportunidad - sobre todo si os gusta un Speyside fresco y con notas de manzana a un precio amable.
En el marco del Día Internacional del Whisky, que se celebra cada tercer sábado de mayo desde 2012 y que ideó el escritor y catador escocés Blair Bowman, un reportaje de Infobae recoge la opinión de varios bartenders argentinos sobre cómo está cambiando la relación de los más jóvenes con esta bebida.
La idea central es que el whisky dejó de asociarse solo con personas mayores. Quienes lo consumen hoy lo hacen con más información, valoran la calidad y lo disfrutan de maneras variadas: solo, con soda o en cócteles. Según los entrevistados, la coctelería es el principal puente para acercarse a él. Emilio Torres, de Enero Costanera, dice que aporta profundidad, estructura e identidad a las preparaciones.
Entre los clásicos que se mencionan aparecen el Old Fashioned, el Manhattan, el Whisky Sour, el Rob Roy y el Penicillin, que combina miel, jengibre y limón. Ezequiel Cunzolo, de Porte Bar, recuerda además que algunas destilerías elaboran maltas añejadas durante 12, 15, 18 e incluso 25 años en barricas de Jerez.
Me pareció una lectura agradable porque no trata el whisky como algo solemne. Empezar por un cóctel y después animarse a probarlo solo me parece un camino muy razonable, y seguramente muchos de nosotros llegamos así.
Los impuestos no son el tema más glamuroso del whisky, pero este afecta a lo que acaba en las estanterías y en los vasos. En septiembre, el primer ministro escocés John Swinney instó públicamente al Gobierno británico a reducir el impuesto sobre las bebidas espirituosas en el presupuesto de otoño, tras reunirse con el consejo de empresas miembro de la Scotch Whisky Association (SWA).
En su propuesta presupuestaria al Tesoro, la SWA pidió al canciller John Healey que recortara el impuesto especial sobre los licores. Sostiene que el sistema actual grava el Scotch y otros destilados hasta cuatro veces más que la cerveza, la sidra y el vino, y lo califica de "un modelo roto para Escocia". También afirma que una subida del 17 % de los impuestos especiales en tres años ha reducido los ingresos del Tesoro y ha aumentado la presión sobre los productores.
La SWA señala que los establecimientos de hostelería dependen de los destilados para el 38 % de sus beneficios totales, y que la petición forma parte de un reclamo más amplio de los productores de bebidas espirituosas de todo el Reino Unido. Swinney dijo que estaba claro que las subidas de impuestos han presionado injustamente al sector, y el director ejecutivo de la SWA, Mark Kent, afirmó que una rebaja tendría un impacto tangible tanto en los productores grandes como en los pequeños.
El sector también acogió con agrado las mejoras en el acceso al mercado de Estados Unidos e India en 2026. Personalmente, seguiré de cerca el presupuesto: si el impuesto realmente baja, dirá mucho sobre lo en serio que se está tomando el argumento del sector.
Antes del Presupuesto de otoño del Reino Unido, que se presentará el mes que viene, la Scotch Whisky Association ha enviado su propuesta al Tesoro de Su Majestad. Su mensaje es breve: bajar impuestos, aumentar la recaudación y dar impulso al país.
El director ejecutivo de la asociación, Mark Kent, defiende tres cosas. Primero, una reducción del impuesto especial sobre las bebidas espirituosas. Segundo, corregir la diferencia fiscal entre los destilados y otras bebidas alcohólicas como la cerveza y la sidra, diferencia que, según él, se ha hecho más marcada en los últimos años. Tercero, apoyar el crecimiento y la inversión en la producción nacional para que el sector pueda aprovechar oportunidades de exportación, con India, Estados Unidos y China citados como mercados clave.
Kent describe el tratamiento actual del impuesto a los destilados como un «superimpuesto». La propuesta publicada no incluye tipos impositivos concretos ni cifras de empleo, así que se lee más como una declaración de intenciones que como un cálculo detallado.
Sea cual sea la opinión política de cada uno, es un recordatorio útil de que el precio de una botella de whisky no depende solo del líquido que contiene. Los impuestos representan una parte importante de lo que se paga, y las decisiones de un discurso presupuestario pueden llegar hasta la estantería del bar. Tengo curiosidad por ver qué aparece finalmente en el Presupuesto.
El 8 de octubre, la Scotch Whisky Association, la Irish Whiskey Association y la Welsh Whisky Association publicaron un comunicado conjunto en el que anunciaban que se había presentado un recurso contra la aprobación de una Indicación Geográfica (IG) para el whisky inglés.
Las tres asociaciones afirman que esperaban una solución que protegiera la integridad de la categoría de malta única y que, al mismo tiempo, permitiera seguir adelante con la IG inglesa. Según el comunicado, incluso llegaron a ofrecer compromisos al gremio del whisky inglés a lo largo del proceso.
Su preocupación actual no es la IG inglesa en sí, sino la forma en que se aprobó. Señalan incoherencias en el procedimiento y lo que podrían significar para la práctica futura, y quieren que la categoría de malta única se apoye en definiciones de alta calidad.
Me parece interesante este asunto porque demuestra cuánto importan unas pocas palabras en una etiqueta. Para quien bebe, la expresión «malta única» parece algo asentado, pero las normas de cada país pueden moldear en silencio lo que acaba en la botella. Seguiré de cerca cómo evoluciona el recurso, y me encantaría saber qué opinan en otros países productores de whisky sobre la cuestión de las definiciones regionales.
La destilería Deanston, en las Highlands escocesas, cumple 60 años y lo celebra con una semana entera de actos. En 1966, el recinto pasó de ser una hilandería de algodón a una destilería de whisky, y precisamente esa historia tan poco habitual es lo que me atrae de Deanston.
Las celebraciones se extienden del 11 al 17 de octubre de 2026. El miércoles 14 de octubre habrá un Día de la Comunidad con visitas guiadas y catas gratuitas para vecinos de Deanston, Doune y Callander, antiguos compañeros y grupos locales. Además, habrá un gran día de puertas abiertas para todo el mundo; conviene consultar la fecha exacta en la web de la destilería antes de ir.
El programa incluye visitas entre bastidores, catas, música en directo, una cata con los Master Distillers a través de cuatro épocas de la destilería y visitas con gerentes actuales y anteriores. También se puede visitar la antigua fábrica textil donde Deanston madura whisky desde 1966. Hay además embotellados de aniversario en edición limitada.
Hay una propuesta especial para quienes cumplen 60 años en 2026: hasta el 21 de marzo de 2027 pueden llevar a un invitado a una visita guiada o cata gratuita. Las entradas se compran en la web de la destilería, y algunos eventos tienen plazas limitadas.
Según informó la agencia Central News el 4 de junio, el Grand Hotel lanzó el 1 de junio un «Whisky de Banquete de Estado Yuanshan 2026» en edición limitada, y en solo cuatro días se vendió más del 60 %. Las consultas, tanto presenciales como en línea, no han dejado de llegar.
El licor se inspira en las Habitaciones del Dragón Dorado, reabiertas en 2026 tras una renovación, y busca dar a conocer a los huéspedes internacionales la historia y la cultura de Taiwán. La base es whisky de malta simple OMAR de la destilería de Nantou de la Corporación de Tabaco y Licores de Taiwán, mezclado con varios tipos de barricas de roble. El núcleo son barricas de bourbon de Escocia y de los Países Bajos, a las que se suman barricas de bourbon irlandés y roble australiano nuevo. Las barricas de maracuyá de Puli y las de licor de lichi de Changhua aportan notas frutales, mientras que las de bourbon de 10 años y las de jerez PX de 15 años añaden capas de sabor.
La etiqueta gira en torno a la Fuente del Dragón Dorado, con techos dorados, motivos de nubes y agua, y dibujos de pinos y pájaros. Por otro lado, la empresa de duty free Sheng Heng Chang se asoció con la Fábrica de Licor Kaoliang de Kinmen para lanzar dos licores kaoliang de Kinmen exclusivos de las tiendas libres de impuestos. El tema es «Pulir el cielo azul, nubes que galopan como el mar», y uno de ellos se mezcla con un licor envejecido más de diez años.
Lo que me parece interesante es que este whisky no copia simplemente el método escocés. Usa barricas de fruta locales de Taiwán para llevar el carácter del lugar directamente al licor. Como el whisky taiwanés cada vez atrae más atención internacional, las iniciativas que unen un hotel, una destilería y la fruta local merecen seguirse de cerca.
El Festival de la Destilería Hioki-Kanosuke 2026, organizado conjuntamente por Kosho Shuzo y la Destilería Kanosuke en la ciudad de Hioki, prefectura de Kagoshima, se celebrará el domingo 25 de octubre. El horario es de 10:00 a 16:00 y se celebrará aunque llueva.
Las sedes son el almacén de destilación de Kosho Shuzo en Hioki y la Destilería Kanosuke, ambos con entrada gratuita. En cada sede se puede degustar una copa gratis, y habrá seminarios de whisky, un bar de cócteles, food trucks, actuaciones en directo, visitas a la destilería y una experiencia de embotellado a mano. También hay un programa especial que abre al público la bodega de envejecimiento de Kanosuke.
La gran novedad son las botellas limitadas. La «Kanosuke Single Malt, botella limitada del Festival de la Destilería 2026», de 700 ml, cuesta 16.500 yenes (impuestos incluidos) y se vende por sorteo. Las solicitudes se pueden hacer del 11 al 25 de octubre, los resultados se anunciarán el 1 de noviembre y cada persona puede comprar hasta dos botellas. Este año, por primera vez, también aparece una miniatura de 200 ml, a 4.950 yenes (impuestos incluidos). Se vende el mismo día en la Destilería Kanosuke, por orden de llegada, en cantidad limitada y con un máximo de una por persona.
Hay autobuses lanzadera gratuitos desde la estación JR Ijuin, y también un autobús circular que conecta las dos sedes. Quien conduzca debe tener en cuenta que no podrá degustar.
No son muchos los eventos en los que se puede recorrer con calma destilerías artesanales japonesas, así que personalmente me alegra que haya una miniatura. Un tamaño fácil de llevar también parece ideal para quien quiera probar Kanosuke por primera vez.
Fuente: Hokkaido Shimbun Digital (distribuido a través de PR TIMES)
El final de un proyecto de destilación siempre tiene algo de triste. Owl Distillery, productora de Belgian Owl Single Malt, está subastando su existencias en varias subastas en línea a través de la casa de subastas Auctim, de Amberes. La destilería se fundó en 2004 y apostó por cebada belga, el terroir de Hesbaye y la elaboración tradicional de single malt.
Destacan especialmente dos alambiques de cobre de 1898, procedentes originalmente de la antigua destilería Caperdonich, en Speyside. Tienen una capacidad de unos 11.000 y 8.000 litros; también se incluye el spirit safe original de Caperdonich.
La maquinaria se subastará del 29 de octubre al 12 de noviembre de 2026. Incluye silos de malta, un molino de rodillos, tanques de maceración y almacenamiento, equipos de estabilización por enfriamiento y filtración, un sistema de limpieza CIP, una caldera de vapor y una línea completa de embotellado, etiquetado y empaquetado automático de 2016.
La subasta de whisky incluye casi 3.000 lotes con unas 20.600 botellas, entre ellas single malts de 5 y 10 años, acabados Pedro Ximénez y embotellados de barrica única. También empieza el 29 de octubre. Los detalles de más de 3.500 barricas se anunciarán por separado.
Según la noticia, no se encontró comprador para el negocio completo, por lo que ahora los activos se venden por separado. Para los coleccionistas, la subasta es probablemente una ocasión poco frecuente.
Según informa la Scotch Whisky Association, los aranceles a las exportaciones de whisky escocés a Estados Unidos se eliminaron el 24 de julio de 2026, tras una exención anunciada en abril.
Estados Unidos es el mercado de exportación de whisky escocés más valioso del mundo, con un valor de 933 millones de libras en 2025, por lo que el cambio importa mucho a los productores. El director internacional de la asociación, Ian Duddy, afirmó que el regreso del comercio libre de aranceles beneficia a las empresas a ambos lados del Atlántico y les da más confianza para invertir y crecer en exportaciones.
También señaló la cadena más amplia que depende de este destilado: tonelerías, agricultores, hostelería y comercio minorista, tanto en Escocia como en Estados Unidos. La asociación agradeció a todos los implicados, incluido el rey Carlos III, cuya reciente visita de Estado, según dijo, ayudó, y prevé seguir avanzando con socios de ambos países.
Como alguien a quien simplemente le gusta leer sobre whisky, agradezco una buena noticia comercial para variar. Los aranceles son de esas cosas que rara vez aparecen en las notas de cata, pero acaban afectando a lo que llega a las estanterías y a su precio. Será interesante ver si cambia la oferta de escocés en los bares estadounidenses este otoño.
Esta es una destilería que tengo la intención de seguir. Kythe, ubicada en Perthshire, Escocia, ha comenzado su producción, y la idea es recrear las características que los fundadores aprecian en los whiskies escoceses de las Tierras Altas más antiguos.
El primer destilado salió de los alambiques el 2 de julio de 2026, después de que comenzaran las obras de construcción en 2024. La destilería se encuentra en la granja Hills of Bendochy, cerca de Blairgowrie, y ocupa dos edificios agrícolas remodelados. Detrás de este proyecto están Angus MacRaild, Jonny McMillan y Aaron Chan, y su interés común por los whiskies más antiguos ha influido en todo el diseño de la instalación.
Algunos detalles que me llamaron la atención:
- Se prevé una producción de aproximadamente 60.000 litros de alcohol puro por año, con un tanque de maceración para una tonelada de malta y alambiques de 6.000 y 4.000 litros respectivamente.
- Se utiliza malta Maris Otter, cultivada principalmente en la propia granja.
- Se utiliza levadura de elaboración de cerveza reciclada de Belhaven, junto con levadura de destilería de la cepa M, con raíces en la década de 1950. La fermentación se realiza en barricas de madera y normalmente dura de tres a siete días, con la posibilidad de experimentar hasta dos semanas.
- Un alambique de lavado alimentado directamente con leña, mientras que el alambique de destilación se calienta con vapor. Ambos están conectados a los tradicionales serpentines de enfriamiento.
Las barricas serán de bourbon y jerez, y a largo plazo se dará prioridad a las barricas reutilizadas para que el destilado hable por sí mismo. Sin embargo, incluso el programa de barricas de 2025 incluye barricas de bourbon de primer uso, barricas reutilizadas, barricas que antes contenían oloroso y luego jerez cremoso, y antiguas barricas de jerez de solera. La primera embotellado oficial está prevista en unos ocho años, y el almacenamiento se realiza en la propia destilería.
Por ahora, no hay whisky terminado para probar, solo la selección de materias primas, levaduras, equipos y barricas para analizar. Pero precisamente por eso es emocionante: ¿cuánto de la deseada característica de los antiguos whiskies escoceses de las Tierras Altas persistirá cuando se sirva la primera copa?
Cierta cifra del actual Craft Spirits Data Project me dio que pensar: a finales de agosto de 2026 había en Estados Unidos 2.131 destilerías artesanales activas, un 6,6 % menos que un año antes (2.282). Por primera vez, cerraron más negocios de los que abrieron.
La American Craft Spirits Association (ACSA) y Park Street presentaron los datos en su informe económico anual en Washington D. C. Se refieren al año natural 2025 y se recogieron directamente de los productores entre junio y agosto de 2026.
El volumen bajó un 8,0 % hasta 11,7 millones de cajas de 9 litros, y el valor cayó un 3,7 % hasta 7.300 millones de dólares. Los destilados artesanales representan el 4,2 % del volumen y el 7,3 % del valor. Las exportaciones se desplomaron un 13,4 % hasta 123.000 cajas, y los empleos a tiempo completo bajaron un 25,6 % hasta 21.285.
Las asociaciones señalan como causas los catálogos más reducidos de los mayoristas, que están vaciando sus inventarios, los mercados de exportación que se encogen por los aranceles y la prohibición del envío directo al consumidor en la mayoría de los estados. Me parece interesante que el peso de las salas de cata en los ingresos artesanales haya subido del 14 % (2015) al 26 % (2025).
Para los amantes del whisky, esto no es solo una noticia del sector. Muchas de las pequeñas destilerías que nos gusta probar están, al parecer, bajo presión.