Desde hace unos años disfruto trasteando con mi vieja bicicleta de carretera, y hace poco encontré una página estupenda de dos aficionados que expresan exactamente por qué lo hago: es divertido, llegas a conocer mejor tu bici y además ahorras dinero.
En su web reúnen consejos prácticos y vídeos, desde sillines clásicos de Brooks y Lepper hasta cómo cambiar la cinta del manillar y los neumáticos retro. Lo que más valoro es que también recomiendan con honestidad a buenos profesionales para quienes prefieren no mancharse las manos.
Yo mismo he notado que el mecánico de bicis medio a menudo no conoce bien ese material antiguo. Muchas piezas de una bicicleta de carretera de los años setenta u ochenta requieren herramientas especiales, y algunas son difíciles de encontrar. Precisamente por eso hacerlo uno mismo es tan gratificante: le acabas cogiendo cariño.
Mi consejo para quien quiera empezar: empieza por algo pequeño, por ejemplo la cinta del manillar o los neumáticos, y revisa bien los frenos y los bujes. Da muchísima satisfacción ver una bici tan vieja volver a rodar como es debido después de décadas.
Fuente: Klassieke Nederlandse Racefietsen
Una de las citas más esperadas en el calendario de este otoño: Musette & Bicyclette regresa el sábado 17 de octubre de 2026 a Pouget, en el Valle del Hérault. El concepto atrae inmediatamente a los amantes de las bicicletas antiguas: se saca la bicicleta más bonita, se viste con ropa de época y se sale a pedalear en un ambiente inspirado en el siglo pasado.
Este año, la novedad es que todo se desarrolla en un solo día. Hay dos rutas para elegir:
- "As del Manillar", 44 km, para los amantes del senderismo: se recorren los paisajes vitivinícolas del Valle del Hérault a un ritmo pausado, con paradas para degustar productos locales, disfrutar de actividades y descubrir el patrimonio.
- "Pedaleo Suave", 16 km, accesible a todos: familias, curiosos, o aquellos que no tienen una bicicleta antigua pero quieren experimentar el ambiente del evento.
Además de las rutas, habrá productores locales, degustaciones y, para terminar el día, un baile swing al estilo de las fiestas tradicionales. Es precisamente lo que me gusta de estas rutas retro: la bicicleta antigua no es una pieza de museo, sino una excusa para pedalear juntos, tranquilamente, y tomarse un tiempo.
Las inscripciones para las rutas se realizan en el sitio web del evento:
https://rando-musetteetbicyclette.fr/
Fuente: Comunidad de municipios del Valle del Hérault.
En la web oficial de Eroica Japan se han publicado los detalles del recorrido «MITSUKUNI 150», que se celebrará el 1 de noviembre. Como sentía curiosidad por cómo está diseñada la ruta de un evento con bicicletas vintage, he hecho un resumen.
La salida y la llegada están en la sede de Eroica Japan, en el antiguo colegio de primaria de Isozaki. La distancia es de 151,8 km con 1.401 m de desnivel acumulado: 16,3 km de pista sin asfaltar y 135,3 km de asfalto. La salida es a las 6 de la mañana y el corte de tiempo, a las 19 horas del 1 de noviembre.
Los avituallamientos también tienen personalidad. Empezando por el de Tokai (km 10,4, Museo de Ciencia Nuclear de la villa de Tokai), la ruta sigue con el de Hitachi (km 27,1, salida costera de la estación JR de Hitachi), el de la presa de Juo (km 38,1), el de la 7-Eleven de Ota (km 63,6) y, en el km 73,8, el del Centro de Pescado de Hitachi, donde se puede comer. Después llegan el de Oarai (km 95,6) y el de Hinuma (km 120,4, parque natural de Hinuma), y finalmente el Reynolds 531 (km 132,8, Humming Road 513). El nombre es un homenaje al tubo de cromomolibdeno Reynolds 531.
Lo que más me atrae es el diseño del recorrido: pedalear tranquilamente en una bici de cuadro de acero entre pueblos costeros y un lago, con tramos de pista de tierra por el camino. Como casi el 90 % es asfalto, se puede disfrutar del carácter de la bicicleta mientras se acumulan kilómetros. Si estás pensando en participar, revisa el detalle de la ruta y el reglamento en la web oficial.
Fuente: Eroica
Me encantan las construcciones de bicis con historia, y el último Reader's Rig de Bikepacking.com tiene una muy buena: la DEAN Colonel de 1996 de Mer, una bicicleta de montaña vintage preparada como equipo de bikepacking y puesta a trabajar en los senderos del Ozark.
Mer vive en el noroeste de Arkansas, trabaja en turismo y lleva mucho tiempo ligada a las bicis: desde voluntaria en cocinas de bicis hasta mecánica, técnica jefe y, por fin, dueña de una tienda. Ayuda a organizar el grupo ciclista Dilly Dally. Al principio de su carrera admiraba las construcciones a medida de sus compañeros, pero no tenía dinero para una. Cuando por fin pudo gastar, eligió la vía económica: la organización local sin ánimo de lucro Pedal It Forward había recibido el cuadro como donación, y ella lo compró casi completo por 200 $.
Las llantas de serie estaban agrietadas, así que pasó los bujes Shimano XTR M950, que según ella valen su peso en oro, a llantas Velocity Cliffhanger de 26 pulgadas. Eso también permitió usar neumáticos sin cámara, algo muy útil en el terreno áspero del Ozark. El resto son sobre todo piezas de cajón y algunos componentes económicos que quería probar, como el grupo Microshift Advent MX, una horquilla Surly, bielas Paul, pedales MKS Gamma y frenos Avid viejos.
Mer dice que no es la bici más lujosa que ha montado, pero quizá sea una de las más divertidas. Personalmente, lo más atractivo de los cuadros viejos de acero y titanio es que recompensan a quien les mete mano.
Fuente: Bikepacking.com
Las medallas de finisher suelen ser de metal brillante, así que la elección de L’Eroica para su 29.ª edición me llamó la atención. Cada ciclista que cruza la meta en Gaiole in Chianti recibe una medalla hecha íntegramente de madera, impresa con tintas ecológicas. Los organizadores la presentan como una forma de dejar una huella más ligera en el paisaje toscano que siempre ha sido el telón de fondo de la ruta.
Lo que más me gusta, más allá del enfoque sostenible, es la historia que la acompaña. En el deporte de competición, la medalla de madera es el premio al cuarto puesto, el que se queda a las puertas del podio. En L’Eroica, dicen, todos somos cuartos. Nadie termina primero, no hay cronómetro que batir ni clasificación que escalar. Aun así, todos llegan a meta, impulsados solo por sus propias piernas, a través de subidas, caminos blancos, polvo y barro.
El texto también señala que la madera tiene una cualidad viva que el metal no posee: cada veta es única, lo que se corresponde con las historias individuales de quienes van sobre las bicis. Se describe como un símbolo del ciclismo sostenible y de una comunidad en la que el primero y el último comparten el mismo espíritu.
Para quienes andamos en bicis de acero antiguas y las coleccionamos, encaja. El sentido de una ruta vintage nunca ha sido el resultado; es la belleza del cansancio, la emoción de llegar en una máquina de décadas y el respeto por los lugares que atraviesas. Personalmente, creo que una medalla de madera es un recuerdo mucho mejor que otra pieza de metal en un cajón.
Fuente: Eroica
Entre las muchas cosas que giran en torno a la XXIX edición de L'Eroica, la que más me ha intrigado es el Concorso d'Eleganza dedicado a la bicicleta. Estamos acostumbrados a verlo para los coches de época, mucho menos para las dos ruedas, y sin embargo la idea tiene un sentido profundo: la bicicleta también ha tenido una elegancia propia, hecha de diseño, materiales y la mano de los grandes constructores de cuadros.
El concurso lo organizan Eroica junto con Biciclette d'Epoca, la revista de referencia del sector. El relato que lo acompaña parte de la Draisina de Karl Drais, antepasada de todos los velocípedos, para llegar a la producción italiana que hizo escuela. También me ha gustado la cita de Giancarlo Brocci, creador de Eroica, que se define como un «inelegante genético» pero admite que aprecia la elegancia como aquello que mejora las relaciones humanas.
Las bicicletas en concurso se dividen en dos grandes familias: las conservadas y las restauradas. Es una distinción que quien frecuenta el mundo del vintage conoce bien, porque no es lo mismo respetar el original tal como nos ha llegado que devolverlo al estado de fábrica. También cuenta lo que lleva puesto quien pedalea, porque en las ciclohistóricas el conjunto forma parte del espectáculo.
Los premios son nueve, uno para el mejor ejemplar de cada categoría, más tres reconocimientos transversales. El Premio Fedeltà va a la bicicleta más completa y coherente desde el punto de vista de la restauración; la Combinata d'Eleganza premia la pareja formada por la máquina y la indumentaria; el Best in Show se publicará y analizará en el número 78 de Biciclette d'Epoca.
La inscripción cuesta 35 euros, con vencimiento a medianoche del 29 de septiembre de 2026. Las bicicletas se expusieron el viernes 2 de octubre de 9 a 12 en el monumento a Luciano Berruti, el concurso empieza a las 14:30 y la entrega de premios es a las 17:30. Un premio, me apetece decir, para quienes aman los cuadros de acero incluso cuando están parados.
Fuente: Eroica
Eroica Valkenburg celebra en 2027 su décima edición, y la organización promete que será inolvidable. El lema de la página oficial: diez años de rutas heroicas, diez años de carreteras inolvidables.
Valkenburg se describe como una de las auténticas capitales del ciclismo mundial, escondida entre las colinas del sur de Limburgo, muy cerca de las fronteras belga y alemana. Las subidas legendarias empiezan casi a la puerta, y la historia del ciclismo se siente en cada rincón. Con motivo del aniversario se reúne lo mejor de diez años de Eroica Valkenburg.
Hay tres recorridos. The Heritage es el más corto: 75 km con 650 metros de desnivel, con colinas conocidas de la Amstel Gold Race y tres paradas especiales. The Classic tiene 100 km y 1.000 metros de desnivel, todo por asfalto. The Monument es el más largo, un homenaje a diez años de Eroica: 125 km y 1.225 metros de desnivel, con 25 km de pista blanca sin asfaltar y 100 km de asfalto, las monumentales cuevas por el camino y cinco paradas especiales.
Si te inscribes antes del 31 de diciembre de 2026, la ruta del domingo cuesta 80 € en lugar de los 90 € habituales (los socios de Eroica CC pagan 70 €). La ruta del sábado cuesta 25 €.
Los organizadores animan a sacudir el polvo de la bici de acero, lustrar los zapatos de cuero y buscar el jersey de lana favorito. Encaja perfectamente con este tipo de ruta.
Fuente: Eroica
Se han publicado los detalles del recorrido de SHOGUN 190, la ruta más larga de Eroica Japan, que se celebra el 1 de noviembre, así que le di un repaso. Es un recorrido que muestra muy bien el atractivo de una ruta de larga distancia con bicicletas clásicas.
La salida y la meta están en la sede de Eroica Japan (la antigua escuela primaria de Isozaki). La distancia total es de 187,6 km con 1.618 m de desnivel acumulado. Unos 21,1 km son sin asfaltar y unos 180,4 km asfaltados, así que la mayor parte es asfalto, con tramos de tierra intercalados. La salida es a las 5:30 de la mañana y hay diez avituallamientos (AS).
La lista de avituallamientos es curiosa. El AS1 está en el Museo de Ciencia Nuclear de la villa de Tokai, el AS2 en la salida costera de la estación JR de Hitachi y el AS5 en el Centro de Pescado de Hitachi, donde se puede almorzar. La ruta recorre la costa de Ibaraki de norte a sur y de vuelta. Después pasa por Oarai, Hokota, la estación ciclista “So-ra-ra” de Omitama y el parque natural de Hanuma, y el AS10 lleva el nombre de Reynolds 531. Reynolds 531 es el nombre de un tubo de cuadro de cromoly, así que es un guiño muy simpático para los aficionados a las bicis clásicas.
Hay que vigilar el corte de tiempo: hay que llegar al AS10, Humming Road 513, antes de las 19:00 del 1 de noviembre. Será un día largo, así que la alimentación y el reparto de esfuerzos serán importantes.
La ruta también está publicada en Ride with GPS. Personalmente, creo que pasar un día entero en una bici de acero recorriendo la costa desde la mañana hasta la tarde sería una experiencia especial en sí misma.
Fuente: Eroica
Detrás de los caminos blancos de grava del Chianti y de las bicicletas clásicas hay un trabajo diario que no aparece en las fotos: el cuidado del paisaje. Para la XXIX edición, L'Eroica renueva "Adotta un chilometro" (Adopta un kilómetro), en colaboración con la Sociedad Benefit Terrecablate.
Desde 1997, L'Eroica custodia y promueve la provincia de Siena. Cada año, 17 municipios sieneses reciben a miles de ciclistas de todo el mundo a lo largo de los dos recorridos permanentes de Terra Eroica: L'Eroica de Gaiole in Chianti y Eroica Montalcino. Juntos suman 290 kilómetros entre colinas, viñedos, pueblos medievales y pistas de grava.
La iniciativa funciona así: con el apoyo de las asociaciones locales de los 17 municipios, ciclistas, voluntarios y vecinos asumen de forma simbólica los tramos de carretera que atraviesan su territorio y se ocupan de la limpieza, la retirada de residuos y el mantenimiento de los arcenes antes, durante y después del paso de la carrera.
Terrecablate Reti e Servizi, operador toscano de internet y telefonía, apoya el proyecto como Sociedad Benefit vinculada al tejido social de Siena.
Me parece una manera concreta de recordar que la bicicleta clásica no es solo nostalgia: si queremos seguir pedaleando por estas carreteras dentro de veinte años, alguien tiene que cuidarlas hoy.
Fuente: L'Eroica
Me gusta cuando una gran fiesta del ciclismo clásico no se queda en las bicicletas de acero y los maillots de lana, sino que también mira a quienes vendrán después de nosotros. En la XXIX edición de L'Eroica, los alumnos de la escuela secundaria de Gaiole in Chianti tienen un papel protagonista, dentro de un recorrido interdisciplinar que empezó ya en septiembre.
El proyecto parte de la publicación "Le 40 parole della mobilità sostenibile" (Las 40 palabras de la movilidad sostenible), realizada con motivo del cuadragésimo aniversario del Ministerio de Medio Ambiente y Seguridad Energética, y cuenta con la colaboración de los Carabinieri de la Biodiversidad de Siena y del mando de la Policía de Carreteras (Polizia Stradale) de Siena.
El programa está cargado. El jueves 1 de octubre a las 11:00, en el auditorio de Casa Eroica, hay una lección especial con Giancarlo Brocci, fundador de L'Eroica: los alumnos presentan sus trabajos sobre sostenibilidad y territorio, mientras la Policía de Carreteras propone un taller sobre la «seguridad». A las 17:00 los alumnos acompañan a Brocci, Franco Rossi, el alcalde y los Carabinieri de la Biodiversidad en la inauguración oficial, y justo después plantan un árbol por la biodiversidad.
El viernes 2 de octubre desde las 15:00 llegan la Mini Eroica y el Giocociclismo, pensados para los más pequeños en el corazón del pueblo. El sábado 3 y el domingo 4 de octubre, durante los días de carrera, los alumnos reciben a los ciclistas en la meta de Gaiole.
Personalmente me parece bonita la idea de que la bicicleta clásica sirva también para hablar de carreteras seguras y del respeto por el paisaje.
Fuente: L'Eroica
Las carreteras de grava de Chianti que L’Eroica utiliza cada otoño suelen describirse con cifras: distancias, desniveles, cuántos ciclistas acuden con acero de época. Por eso me alegró ver que el podcast oficial del evento, presentado junto con la revista Biciclette d’Epoca, toma otro rumbo en su segunda temporada.
La primera temporada trató sobre lugares: los caminos blancos, los pueblos históricos y los monumentos del Chianti, y por qué el evento resulta mágico. La nueva serie, ligada a la 29.ª edición, plantea una pregunta más difícil: ¿por qué sigue moviendo a tanta gente? En lugar de objetos y paisajes, se centra en las personas que pedalean.
Se articula en torno a cinco palabras, en cinco episodios. Fatiga (Fatica) es la esencia del pedaleo y el valor de la redención personal. Lentitud (Lentezza) es un ritmo recuperado que permite saborear cada kilómetro. Silencio (Silenzio) es el espacio íntimo para escucharte a ti mismo y a la tierra que te rodea. Cuidado (Cura) significa amor por los detalles, por la mecánica antigua y por las conexiones humanas. Comunidad (Comunità) es la sensación de pertenecer a una vasta familia global.
El cuidado es el que más resuena conmigo en un foro sobre bicicletas clásicas. Quien haya pasado una tarde limpiando un buje de los años setenta o buscando un sillín de época sabe que restaurar es sobre todo paciencia. Los organizadores lo resumen bien: en un mundo rápido, la verdadera modernidad no está en la velocidad ni en la tecnología, sino en la capacidad de encontrarse a uno mismo en estas carreteras.
Es un bonito recordatorio de que las bicis antiguas tratan tanto de una forma de rodar como de acero y de sus uniones. Si vas a escuchar un solo episodio primero, yo empezaría por el de la lentitud.
Fuente: Eroica
El ciclismo vintage suele describirse como un equilibrio entre preservar la memoria y respetar el paisaje, y los organizadores de la 29.ª edición de L'Eroica han apostado por esa idea con una alianza de sostenibilidad anunciada para este año.
Roy Roger's, la firma italiana de ropa, vuelve a estar detrás del objeto que cada ciclista lleva prendido a la espalda: el dorsal oficial de 2026. Está hecho íntegramente con materias primas secundarias, es decir, tejido reciclado de alta calidad, e impreso con tintas ecológicas certificadas. La idea es demostrar que el estilo del ciclismo histórico, con cuadros de acero y maillots de lana incluidos, puede convivir perfectamente con las prácticas medioambientales actuales.
La alianza también tiene una vertiente solidaria. Este año la causa es la AIL, la Asociación Italiana contra la Leucemia, el Linfoma y el Mieloma. AIL Siena Grosseto tendrá presencia en el centro de Gaiole in Chianti, donde ciclistas y visitantes podrán contribuir a la investigación y al apoyo a pacientes hematológicos.
En lo práctico, los participantes podrán recoger su paquete técnico, que incluye el dorsal, en Base Eroica a partir de las 17:00 del jueves 1 de octubre.
Es un detalle pequeño, pero me gusta que algo tan sencillo como un dorsal se convierta en una declaración sobre la economía circular. Para un evento construido sobre mantener vivas las bicicletas antiguas, encaja de forma natural.
Fuente: L'Eroica