Cerveza casera

Cómo elegir un molino de malta para tu cervecería casera

Un buen molino de malta puede durar toda la vida de un cervecero casero. Una reciente entrada de BeerSmith explica qué buscar, y el primer punto me pareció el más útil: un molino de malta no es un molino de harina. Los molinos de harina, ya sean de piedra, de muelas o de impacto, muelen el grano hasta obtener un polvo fino sin cáscaras intactas. Las cáscaras forman el lecho filtrante durante el sparge, así que la malta molida tan fina como harina suele provocar un sparge atascado y más partículas en la olla.

El diseño recomendado es un molino de doble rodillo, normalmente de rodillos de acero. Al triturar entre dos rodillos se pulveriza el interior del grano de cebada mientras se mantienen enteras las piezas de cáscara más grandes, lo que también ayuda al levantar la bolsa de grano en un sistema BIAB o todo en uno.

El autor enumera las características que considera importantes. Busca rodillos de acero dobles, a menudo con textura moleteada para arrastrar el grano; el suyo tiene un moleteado de 12 tpi. La separación debe ser totalmente ajustable, y él usa unos 0,039 pulgadas (1 mm) en su molino, ajustándola según la malta. Tolva de 7 a 15 libras para cargar la mayor parte de una tanda de una vez. Una base sólida de madera o metal ayuda, y el molino suele apoyarse en un cubo estándar de 5 galones.

Un consejo práctico que se me quedó: muele lejos de la zona de elaboración, porque triturar genera polvo y la malta trae bacterias naturales que no quieres cerca de la fermentación o del equipo de enfriamiento. Por último, un brazo metálico largo o la opción de conectar un taladro doméstico facilitan el trabajo, y algunos molinos traen motor. Un lector comentó que los molinos de tres rodillos también funcionan, aunque son sobre todo comerciales.

Fuente: BeerSmith Home Brewing Blog

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