Me lancé a la serigrafía textil hace unos meses y devoré un artículo muy claro que por fin me hizo entender la técnica. El principio es sencillo: se transfiere tinta a través de una plantilla tensada sobre un bastidor, pero detrás de esa aparente sencillez se esconde un verdadero oficio.
Para empezar, hace falta un bastidor con una malla fina, emulsión fotosensible, una rasqueta y tintas textiles. Se expone la pantalla a la luz UV a través de un fotolito, se enjuaga y el motivo aparece en negativo. Esta etapa de insolado es la que exige más rigor.
Lo que me gusta de esta técnica es el resultado: colores intensos y opacos, incluso sobre tejidos oscuros, y una durabilidad que la impresión digital no iguala. En cambio, es menos adecuada para tiradas muy pequeñas por el tiempo de preparación.
Mi consejo para empezar sin arruinarse: un kit básico cuesta entre 150 y 400 € aproximadamente, e incluso se puede usar la exposición solar con un presupuesto casi nulo. Formarse con cursos en línea también ayuda mucho a evitar errores costosos.
Fuente: Pickles Graphic
Hasta el 6 de diciembre de 2026, el Museo Memorial Ota de Arte, en Harajuku (Tokio), presenta «Katsushika Oi, “Interior de la casa de Yoshiwara” y el linaje de las escenas nocturnas». La primera parte se extiende hasta el 3 de noviembre y la segunda empieza el 7 de noviembre. Salvo «Interior de la casa de Yoshiwara», todas las obras cambian entre ambas partes.
La protagonista es la pintura a mano de Katsushika Oi «Interior de la casa de Yoshiwara». Solo se conocen una docena de pinturas de Oi en el mundo, y esta obra maestra se muestra por primera vez en tres años. Se caracteriza por el contraste entre luz y sombra.
Otro punto destacado es el recorrido por las escenas nocturnas del ukiyo-e. Se exhiben obras con noches estrelladas, fuegos artificiales y noches lluviosas, como «Vistas famosas de Edo: escena nocturna en Saruwaka-chō» de Utagawa Hiroshige, «Tokio en la era de la civilización: el puente Ryōgoku» de Kobayashi Kiyochika, y piezas de Torii Kiyonaga y Utagawa Kunisada. El azul profundo del cielo de Hiroshige y las ciudades nocturnas de Kiyochika de la era Meiji forman una combinación que me gustaría ver juntas.
También se presentan estampas de paisajes nocturnos hechas a finales de la era Meiji para el mercado extranjero. Incluyen reproducciones y homenajes basados en obras de Hiroshige y Kiyochika, y prestan atención a los editores Hasegawa Takejirō y Watanabe Shōzaburō.
En los grabados xilográficos, la «noche» cambia mucho según cómo se superpongan la tinta sumi y el añil. Creo que quien se interese por la estampación lo disfrutará aún más. La entrada general cuesta 1.200 yenes y solo se acepta efectivo.
Fuente: Museo Memorial Ota de Arte
Si este otoño estás cerca de Newcastle upon Tyne, Lino North merece una visita. La exposición se puede ver en The Biscuit Factory (16 Stoddart Street) del 11 de septiembre al 29 de noviembre de 2026, todos los días de 10:00 a 17:00, y la entrada es gratuita.
Reúne a dieciséis grabadores en linóleo del norte de Inglaterra, Gales y Escocia: Ade Adesina, Bryan Angus, Laura Boswell, Linda Farquarson, Graham Firth, Eric Gaskell, Fiona Humphrey, Karen Menarry, Joshua Miles, Ingrid Nilsson, Babs Pease, Ian Phillips, Rosanna Reade, Masha Tiplady, Jane Walker y Deb Wing.
La muestra se centra en el proceso físico de la técnica: tallar, entintar e imprimir. Algunos artistas trabajan por reducción, cortando e imprimiendo un solo bloque por etapas. Otros superponen varios bloques para construir color y estructura. Ver ambos enfoques uno junto al otro es una buena forma de entender por qué dos linograbados pueden sentirse tan distintos.
La exposición forma parte del interés constante de la galería por el grabado y las prácticas centradas en el material, y durante la muestra los artistas darán charlas y demostraciones sobre sus métodos. Me gustaría especialmente asistir a una de ellas, porque la forma en que la gente explica sus decisiones al tallar suele ser lo más útil para quien está aprendiendo.
Fuente: ArtRabbit
La exposición de grabado Print Parade #4 se celebra en Kiniko Art, en Tirtonirmolo, Kasihan, Bantul, DIY, del 12 al 27 de septiembre de 2026. Este año incluye obras del fallecido artista Danang Hadi, de miembros y antiguos miembros del Studio Grafis Minggiran, y de varios grabadores invitados. La inauguración correrá a cargo del artista Ong Harry Wahyu el 12 de septiembre.
El comisario Bambang ‘Toko’ Witjaksono explica que Print Parade no es solo un lugar para exhibir obras, sino también un espacio para recordar, reflexionar sobre el camino recorrido, compartir experiencias y abrir el diálogo entre generaciones de grabadores. El tema de este año es «Unir el camino y la renovación del arte gráfico indonesio». Print Parade se celebró por primera vez en 2013.
También se exhiben obras de los becarios del Studio Grafis Minggiran del periodo 2023–2026. Según se dice, el estudio, fundado en 2001, mantiene vivo el arte gráfico como una práctica que sigue creciendo.
Para mí, lo más conmovedor es la forma en que la exposición reúne la obra del artista fallecido con la generación joven. La estampación necesita nuevas manos para que el proceso no se quede archivado.
Fuente: DISTORI
Después de dos años cerrado por obras, el Museo Goya de la Fundación Ibercaja de Zaragoza vuelve a abrir sus puertas coincidiendo con las fiestas del Pilar. Me interesa sobre todo por lo que cuenta de los grabados, porque Goya es, para mucha gente, el gran maestro del aguafuerte en España.
Según la información publicada, la reforma amplía la superficie de exposición de 3.700 a 4.660 metros cuadrados e incorpora siete experiencias tecnológicas, como una sala inmersiva y gafas virtuales. Su directora, Mai Forcén, insiste en que no es un museo tecnológico: la tecnología solo acompaña y da contexto. Hasta la fachada está grabada con detalles de la obra del pintor.
En la parte que nos toca a quienes seguimos el grabado, el museo cuenta con la sala de grabados y una renovada sala de estampas. Gracias a la ampliación se muestran ahora las Copias de Velázquez, realizadas por Goya entre 1778 y 1785, y otra serie que nunca se había expuesto hasta ahora. Con toda la serie de sus grabados y sus 33 goyas, el museo es, después del Prado, el que más obras del pintor aragonés expone.
Para celebrar la reapertura, la Fundación ha reunido casi medio centenar de obras de Goya procedentes de museos y colecciones de medio mundo en la exposición "Solo Goya. El Arte de ver", comisariada por Luis Fernández-Galiano, que se podrá visitar hasta el 10 de enero. Además, el museo ha incorporado a sus fondos tablas de Sorolla y un gran lienzo sobre seda de Roberto Fabelo.
Personalmente, lo que más me atrae es poder ver los grabados en una sala pensada para ellos, y sin prisas, antes del bicentenario de Goya en 2028.
Fuente: EL PAÍS
En la Galería Henze & Ketterer de Wichtrach, cerca de Berna, hay una exposición que se puede ver hasta el 30 de octubre de 2026, y como aficionado a la xilografía me despertó curiosidad de inmediato. En la planta superior de la galería se enfrentan xilografías de Georg Baselitz y Ernst Ludwig Kirchner.
En el centro hay seis xilografías de gran formato de Baselitz, en versión remix, que reinterpretan imágenes heroicas de su primera etapa creativa. Frente a ellas se exponen xilografías clave de Kirchner de todas sus etapas. Así se ve cómo ambos artistas trabajan con la repetición y la reformulación, y cómo dos generaciones de la historia del arte alemán desarrollaron, cada una a su manera, una fuerza visual atemporal.
Lo que más me interesa es que un catálogo en línea acompañante empareja cada xilografía expuesta con su pintura correspondiente. En la xilografía, donde un mismo motivo puede existir en varias versiones, vale la pena comparar la estampa con el cuadro.
La galería está en la Kirchstrasse 26 de Wichtrach y abre de martes a viernes de 14:30 a 17:30, o con cita previa. La exposición lleva abierta desde el 1 de mayo de 2025, así que solo quedan unas semanas.
Fuente: Interlaken Tourismus (Fuente: guidle.com)
El Museo de Historia Local de Tver ha recibido una donación de 34 grabados dedicados a la Guerra Patria de 1812 y a las guerras napoleónicas. Así lo informó el servicio de prensa del gobierno de la región de Tver, y creo que es una buena noticia para cualquiera que se interese por el grabado antiguo.
El donante es Mijaíl Karisálov, industrial, coleccionista y mecenas. Lleva mucho tiempo reuniendo grabados y litografías sobre la guerra de Rusia contra Napoleón y decidió entregar el conjunto al museo por el vínculo histórico de la región con los sucesos de 1812. Para elegir los materiales le ayudó Aleksandr Avdéyev, antiguo ministro de Cultura de Rusia y embajador en Francia y en el Vaticano, que, según se informa, posee una de las mejores colecciones privadas de grabados sobre las relaciones ruso-francesas.
Las láminas son de la primera mitad y de mediados del siglo XIX. Sus autores son grabadores franceses, polacos y rusos; entre los maestros citados están François y Jules Couché, Jean Réville, Adolphe-Jean-Baptiste Bayot, Pierre Girardet, Jean-Louis Langlois, Adrien Ladurner y Auguste Ober. Los temas van desde el paso del Niemen y la batalla de Borodinó hasta los combates de Smolensk, Polotsk, Maloyaroslavets y Pultusk, el cruce del Berezina, el incendio de Moscú, la retirada del ejército francés, los encuentros entre Alejandro I y Napoleón en Tilsit y Erfurt, y la entrada de los monarcas aliados en París el 31 de marzo de 1814. La noticia no precisa qué técnica se empleó en cada lámina.
En la provincia de Tver no hubo grandes batallas, pero sí contribuyó a la victoria: allí se formó la milicia de Tver, que defendió Moscú. Lo que más me interesa es que estos grabados funcionaron en su día como «noticias en imágenes» y ahora pasarán a formar parte de la historia permanente de la región.
Fuente: МК в Твери
En el Museo Internacional de Grabado de la ciudad de Machida se celebra una exposición centrada en la «risa» representada en el ukiyo-e. Se desarrolla del 12 de septiembre al 23 de noviembre de 2026; la primera fase termina el 12 de octubre y la segunda empieza el 15 de octubre. Con la colección de ukiyo-e del museo como eje, se exhiben unas 250 obras entre ambas fases.
El tema es que, incluso en la época final del shogunato y en la era Meiji, cuando los desastres naturales y las guerras sembraban inquietud, el ukiyo-e siguió retratando la risa en forma de caricaturas y sátiras. La muestra se organiza en seis capítulos, que empiezan con las vistas de lugares célebres y las caricaturas de Utagawa Hiroshige, y con las obras cómicas y satíricas de Utagawa Kuniyoshi.
Los capítulos siguientes presentan los namazu-e creados tras el terremoto de Ansei en Edo, las estampas de la epidemia de sarampión de 1862 y los «awate-e», que muestran a la gente alborotada por la llegada de flotas extranjeras tras el incidente de Namamugi. También se recogen las imágenes de civilización de Shōsai Ikkei, que superponen a personas desconcertadas por la modernización sobre lugares famosos, los periódicos nishiki-e y las «ponchi-e» de Kobayashi Kiyochika. La estructura permite seguir cómo los grabados reflejaron el ambiente de su tiempo.
Como las xilografías podían imprimirse en gran cantidad, las bromas de actualidad y la ironía se difundían rápidamente. La idea de que la expresión de la risa era en sí misma el medio de comunicación de la época resulta muy interesante para alguien aficionado al grabado como yo.
Durante la exposición hay conferencias conmemorativas y charlas en la galería, y también puede visitarse la pequeña muestra simultánea «Miró y Tàpies: el torbellino de la España de posguerra» (entrada gratuita). La entrada general cuesta 1000 yenes y el museo cierra los lunes, así que conviene consultar el calendario en la web oficial antes de ir.
Fuente: Museo Internacional de Grabado de la ciudad de Machida
La reseña de Bridget Quinn en Hyperallergic sobre el libro de Holly EJ Black de 2026, The Story of Printmaking: A Global History of Art, me dejó pensando en su argumento: la historia del grabado es, en el fondo, una historia de democratización del arte.
El punto de partida de Quinn es lo escasas que eran antes las imágenes. Antes de que se extendiera la imprenta, las imágenes estaban ligadas sobre todo al ritual religioso, a los espacios sagrados, a la educación especializada o a la riqueza. Las estampas fueron de los primeros y más duraderos desafíos a esa exclusividad, porque eran las primeras obras de arte que podían reproducirse en gran número y pasar de mano en mano.
La reseña señala además que el grabado suele considerarse secundario frente a la pintura y la escultura, aunque las estampas transmitieron creencias religiosas e historia intelectual en todo el mundo y sirvieron como herramientas de propaganda y protesta. Según Quinn, el libro de Black incorpora perspectivas de muchas regiones y sitúa en el centro a figuras que quizá ni siquiera fueron artistas.
La reseña ilustra el texto con Fuji visto desde Kanaya en el Tōkaidō, de Hokusai, de la serie Treinta y seis vistas del monte Fuji (hacia 1830-32), un buen recordatorio de cómo una sola xilografía podía llegar a un público enorme.
Como alguien a quien le gustan la xilografía y el linóleo, me gustó este enfoque. Cada vez que tiras una estampa haces una pequeña versión de lo mismo: poner una idea al alcance de muchas manos. Quinn cierra sugiriendo que el mensaje es especialmente relevante ahora, y creo que tiene razón.
Fuente: Hyperallergic
En el Museo Internacional de Grabado de la ciudad de Machida se celebra la pequeña exposición «Miró y Tàpies: el torbellino de la España de posguerra 1945-1980». Estará abierta del 4 de septiembre al 23 de noviembre de 2026, la entrada es gratuita y se exhibe en la sala de exposición permanente.
La muestra presenta a los artistas que, en la España de posguerra bajo la dictadura de Franco, siguieron buscando la libertad espiritual aunque la libertad de expresión estaba limitada. Joan Miró y Antoni Tàpies son el eje, y también se exponen obras de Antoni Clavé, Eduardo Chillida y Rafael Canogar. Se presentan unas 25 piezas.
Como aficionado al grabado, me llamó la atención que la ficha de cada obra indique la técnica. «La mujer cautiva» (1969) de Miró está hecha con aguafuerte, aguatinta y carborundo, y es una obra en depósito del museo. Otra pieza es «Nocturno» (1953), una litografía publicada en los números 57, 58 y 59 de la revista de grabado «Derrière le Miroir» y que forma parte de la colección del museo. Resulta sugerente ver cómo cambian tanto las líneas y las superficies cuando el mismo artista cambia de técnica.
Miró se posicionó contra el franquismo desde antes de la guerra y, como «exiliado interior», permaneció en su país. A partir de su tierra natal, Cataluña, construyó un mundo poético en el que las estrellas y los pájaros se convierten en signos. Tàpies expresó la vida, la muerte y el espíritu de resistencia superponiendo letras y símbolos toscos sobre superficies pesadas que recuerdan a muros o a la tierra.
El horario es de 10:00 a 17:00 entre semana, y de 10:00 a 17:30 los sábados, domingos y festivos. El museo cierra los lunes, pero el 12 de octubre abrirá y el 13 permanecerá cerrado. La lista de obras está disponible en PDF, así que quiero consultarla antes de ir.
Fuente: Museo Internacional de Grabado de Machida
La xilografía de Płazów es una de esas tradiciones que es fácil pasar por alto y que vale la pena conocer. Es una colección de matrices xilográficas del siglo XIX vinculadas a Płazów, en el distrito de Lubaczów: 13 tablillas de madera, algunas grabadas por ambas caras, lo que da 22 matrices. Los temas son sobre todo religiosos: escenas del Antiguo y del Nuevo Testamento, imágenes de María y de Jesús, y santos de la Iglesia católica romana y de la Iglesia greco-católica.
La reconstrucción de las matrices de Maciej Kostrzycki, de Płazów, la emprendió Józef Lewkowicz, artista popular de Nowe Sioło. Según Rzeszów Info, es un trabajo minucioso: hay que descifrar los diseños conservados y trasladarlos a la madera, respetando el lenguaje del arte antiguo. En 2022, «Reactivación y desarrollo de la xilografía de Płazów» entró en el Registro Nacional de Buenas Prácticas para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial, y Lewkowicz se convirtió en uno de los primeros depositarios oficiales de esta tradición. En 2025 recibió la insignia «Mérito para la cultura polaca».
La exposición «Józef Lewkowicz – en el círculo de la xilografía de Płazów», en el Museo Etnográfico F. Kotula de Rzeszów (Rynek 6), muestra estampas de las imágenes reconstruidas y obras propias del artista. La inauguración estaba prevista para el 24 de septiembre de 2026 a las 17:00, con entrada libre. El momento más destacado iba a ser la presentación de su obra más reciente, una xilografía de san Onofre, la decimosexta matriz reconstruida.
Me alegra que alguien trate un trozo de madera y la línea grabada en ella como historia viva, y no solo como una pieza tras el cristal.
Fuente: Rzeszów Info