La serigrafía textil, mi nuevo pasatiempo
Me lancé a la serigrafía textil hace unos meses y devoré un artículo muy claro que por fin me hizo entender la técnica. El principio es sencillo: se transfiere tinta a través de una plantilla tensada sobre un bastidor, pero detrás de esa aparente sencillez se esconde un verdadero oficio.
Para empezar, hace falta un bastidor con una malla fina, emulsión fotosensible, una rasqueta y tintas textiles. Se expone la pantalla a la luz UV a través de un fotolito, se enjuaga y el motivo aparece en negativo. Esta etapa de insolado es la que exige más rigor.
Lo que me gusta de esta técnica es el resultado: colores intensos y opacos, incluso sobre tejidos oscuros, y una durabilidad que la impresión digital no iguala. En cambio, es menos adecuada para tiradas muy pequeñas por el tiempo de preparación.
Mi consejo para empezar sin arruinarse: un kit básico cuesta entre 150 y 400 € aproximadamente, e incluso se puede usar la exposición solar con un presupuesto casi nulo. Formarse con cursos en línea también ayuda mucho a evitar errores costosos.
Fuente: Pickles Graphic
Para empezar, hace falta un bastidor con una malla fina, emulsión fotosensible, una rasqueta y tintas textiles. Se expone la pantalla a la luz UV a través de un fotolito, se enjuaga y el motivo aparece en negativo. Esta etapa de insolado es la que exige más rigor.
Lo que me gusta de esta técnica es el resultado: colores intensos y opacos, incluso sobre tejidos oscuros, y una durabilidad que la impresión digital no iguala. En cambio, es menos adecuada para tiradas muy pequeñas por el tiempo de preparación.
Mi consejo para empezar sin arruinarse: un kit básico cuesta entre 150 y 400 € aproximadamente, e incluso se puede usar la exposición solar con un presupuesto casi nulo. Formarse con cursos en línea también ayuda mucho a evitar errores costosos.
Fuente: Pickles Graphic
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