Una tendencia que me parece muy interesante: cada vez más personas llevan cámaras de película al estadio de fútbol. En una época en la que cada aficionado tiene un teléfono móvil en el bolsillo, ¿por qué elegir película?
Todo comenzó con el deseo de reproducir la estética de las fotos antiguas, pero se ha convertido en algo más serio. Algunos fotógrafos comenzaron a publicar este trabajo en las redes sociales y ganaron reconocimiento dentro de las propias aficiones.
Gabriel Wisniewski, de 25 años, documenta a la afición del Coritiba en el perfil "Coxa Analógico". Con 24 o 36 fotos por rollo y sin ver el resultado de inmediato, dice que realmente tiene que pensar en lo que está haciendo. La película también lo obliga a acercarse, a hablar y a estar en medio de la afición, entre banderas y tambores. En el estadio, se ha convertido en "el que usa la cámara de película". Para él, faltaba alguien que mostrara el día a día de las gradas, y no solo a los jugadores y las jugadas.
Júnior César, de 35 años, de "Grêmio Analógico", ve en la película una forma de desacelerar: "La película es una contracultura en este mundo digital". Como cada disparo tiene un costo, es necesario reflexionar antes de tomar la foto.
Y el costo es considerable: un rollo de 36 fotos cuesta alrededor de 50 reales, y el revelado y la digitalización suman otros 50 reales. César calcula entre 4 y 5 reales por imagen; Wisniewski ya ha utilizado de cinco a ocho rollos en un solo partido. También existen riesgos: un rollo entero puede perderse, puede haber errores de exposición, falta de luz por la noche, e incluso quedarse sin película justo cuando comenzaba el "Green Hell", la fiesta de bengalas verdes de la afición del Coritiba.
La espera es parte de la experiencia. Wisniewski espera una semana o una semana y media para que se revelen las fotos y las retoca poco para mantener la estética de la película. César guarda rollos sin revelar y, al recibir las fotos, redescubre momentos que quizás había olvidado.
Este movimiento va más allá de Brasil: proyectos como "AnalogFootball" reúnen a fotógrafos de países como Brasil, México, Estados Unidos y Francia que documentan el fútbol en película.
Fuente: Portal Jornalismo ESPM.
En los últimos uno o dos años, el mundo de las cámaras de película ha vuelto a animarse poco a poco. Antes lo normal era buscar una de segunda mano, pero ahora las «cámaras de película que se pueden comprar nuevas» van aumentando poco a poco. Para alguien como yo, a quien le encanta la película, es un cambio que de verdad me alegra.
Ya en un artículo que escribí en 2024 notaba que la popularidad de la película estaba resurgiendo, pero creo que 2025 ha sido el año en que eso tomó forma con claridad. Lo que más me llama la atención es que muchos de los nuevos modelos que están dando que hablar son de fabricantes extranjeros. Se percibe una técnica de fabricación y una pasión distintas a las de la cultura fotográfica japonesa, y solo con verlos ya me emociono. Que haya más opciones para comprar nuevo seguro que será un gran impulso para quienes quieran empezar.
Yo empecé a fotografiar con una réflex que usaba mi padre. La tensión de poder hacer solo 36 fotos y la reproducción del color cuando te devuelven el revelado. Esa sensación es algo que jamás se puede vivir con lo digital. Me hace muy feliz que la cultura de cuidar cada foto se transmita de nuevo a una nueva generación.
El precio de la película y del revelado ha subido, pero aun así, que sigan saliendo cámaras nuevas una tras otra significa que esta cultura todavía tiene mucho camino por delante. Seguro que la cámara que será la próxima para ti está entre ellas.
Fuente: Sunrise Camera
A principios de octubre de 2025, Kodak anunció dos nuevas películas de color negativo, Kodacolor 100 y Kodacolor 200. Lo informó 3DNews citando a The Verge, y me pareció una de las noticias más agradables para los fotógrafos analógicos en mucho tiempo.
Un detalle importante: la compañía va a vender estas películas por sí misma. Hasta ahora la distribución la gestionaba Kodak Alaris, que la asumió desde la separación de la empresa tras su quiebra en 2012. Kodak llama a Kodacolor "submarcas de películas existentes", es decir, no son emulsiones completamente nuevas. Los expertos creen que Kodacolor 100 se basa en ProImage 100 y Kodacolor 200 en Color Plus 200.
Ambas son películas de color negativo que se revelan con el proceso C-41. Kodacolor 100 tiene ISO 100, grano más fino y una tonalidad cálida; funciona bien con luz intensa y da fotogramas limpios y detallados. Kodacolor 200 es más versátil con luz moderada, tiene colores más neutros y un grano algo mayor; es una película para el uso diario.
El artículo señala también que la modernización de la fábrica de Rochester ha aumentado la capacidad de producción, y que eliminar intermediarios debería acelerar los suministros. Desde 2020, el precio de la película en color ha subido al menos un 50 %, y en algunos casos se ha duplicado, así que el medio espera que una mayor oferta ayude a estabilizar los precios. Un rollo de la nueva película cuesta unos 9 dólares. Personalmente, me gustaría pensar que es un paso más hacia una película más asequible.
Fuente: 3DNews
Lomography tiene un otoño muy activo. Acaban de llegar dos nuevos colores de la Sprocket Rocket, la cámara panorámica de 35 mm que expone justo sobre los agujeros de la perforación: Starlight, en plástico plateado con efecto cromado, y Ultra Violet, en un morado intenso. Ambas ya están a la venta en el Reino Unido por 45 libras.
La Sprocket Rocket apareció por primera vez en 2010, y su ficha técnica no ha cambiado desde entonces: objetivo de 30 mm, diafragmas f10,8 y f16, obturador de 1/100 más posición Bulb, zapata para flash, rosca para trípode y compatibilidad con varias exposiciones. Es una cámara muy sencilla, y eso es gran parte de su encanto.
La otra novedad es la Lomomatic 110 Ladybug, una versión roja con forma de mariquita de la cámara de formato 110 que Lomography lanzó discretamente en 2024. Tiene un objetivo de 23 mm, diafragmas f2,8 y f5,6, un modo automático de 30 segundos a 1/250 y un flash propio. Todavía no se ha anunciado el precio ni la fecha de lanzamiento de la Ladybug.
Me alegra que el formato 110 siga recibiendo atención. Muchas personas lo dieron por perdido hace años, y que aparezca una cámara nueva para él, aunque sea una versión juguetona, es una buena señal para quienes todavía buscan cartuchos 110. Si has usado alguna de estas cámaras, cuéntanos cómo salieron los encuadres panorámicos o los pequeños negativos 110.
Fuente: Kosmo Foto
El 5 de septiembre de 2026 se celebró en BASE, dentro de Carlswerk en Colonia-Mülheim, la Analog Art Affair, una feria y evento comunitario en torno a la fotografía analógica. Dirk Trampedach escribió en fotowissen una crónica detallada, y la leí con gusto porque muestra muy bien lo vibrante que está ahora mismo la escena.
El evento solo existe desde 2025. En unos 1.500 metros cuadrados se reunieron más de 50 expositores: artistas, laboratorios, editoriales, marcas y coleccionistas. La entrada era gratuita, y había paseos fotográficos gratuitos, podcasts en directo y, por la noche, un encuentro con sesiones de vinilo en vivo. La organización corrió principalmente a cargo de Ben Hammer y su equipo.
Según el texto, ya antes de la apertura había fotógrafos frente al edificio con cámaras que iban desde una Leica M3 y Pentax, Canon, Minolta y Olympus hasta rarezas como Plaubel y Zeiss. El propio autor llevaba una Nikon F3 HP, un Nikkor 50 mm 1:1,4 y película Wolfen NP 100. Dentro había una zona luminosa y otra oscura, y en la oscura se impartían charlas, entre ellas una de Ilford sobre sus propias películas.
Los encuentros que describe me gustaron especialmente. Dan Hummel colorea a mano fotos en blanco y negro con pincel y pintura. Hannah Sophie Huber muestra fotos de encuentros cotidianos. En un stand colgaban imágenes en formato 65×24, tomadas con una pequeña cámara de 35 mm que expone solo una franja estrecha en el centro del negativo. El paseo fotográfico del club Filmriss de Berlín trató de líneas que se prolongan dentro de otras líneas. Como escribe el propio autor, necesitó la mitad de los 90 minutos solo para entender el enfoque.
Su conclusión es muy positiva: buena organización e infraestructura, muchas ideas frescas y una presencia bien dosificada de empresas profesionales. Destaca expresamente que una feria tan grande sea gratuita. Un informe así me despierta curiosidad por la próxima edición.
Fuente: fotowissen
El nombre Praktica vuelve asociado a una cámara analógica muy sencilla: la VF212, presentada a principios de julio de 2026 por Phototrend. Es una compacta point and shoot totalmente de plástico que funciona como una cámara desechable, con una gran diferencia: se puede cambiar el carrete una vez terminado.
En cuanto a características, mide 119 x 67 x 41 mm y pesa 98 g. Admite película de 35 mm de 24 o 36 fotos, con un objetivo de focal fija de 31 mm que abre de f/9 a f/11 y un visor tipo túnel. El avance y rebobinado de la película son manuales, y un flash integrado funciona con una pila AAA. El precio anunciado es de 37 €, en blanco crema o gris, y se vende en Amazon.fr.
Lo que me hace gracia es la historia que arrastra el nombre. Praktica fueron primero cámaras fabricadas en Dresde desde 1949: réflex metálicas con montura M42, la respuesta de Alemania Oriental a las cámaras japonesas durante la Guerra Fría. El último modelo alemán, la BX20s, salió en junio de 2001. Desde entonces la marca se usa con licencia para cámaras analógicas y digitales fabricadas en China, y la VF212 es la más reciente.
El artículo la presenta como una puerta de entrada a la analógica, sobre todo para los jóvenes fotógrafos, y destaca su diseño retro, su ligereza y su sencillez. También recuerda que la competencia ya está bien establecida, con la gama Simple Use de Lomography. Me parece una buena noticia que aparezcan opciones a este precio: para probar la película sin una gran inversión, es exactamente el tipo de cámara que faltaba.
Fuente: Phototrend
A finales de septiembre se estrenó una nueva web de referencia para los aficionados a las cámaras de carrete. Camera Index, creada por Pierro Pozella de PPP Cameras, es un sitio gratuito que pretende catalogar todas las cámaras de carrete jamás fabricadas.
Se lanzó el 29 de septiembre con más de 1.400 cámaras, todas de fabricantes cuyo nombre empieza por A, como Agfa, Ansco, Alpa o Argus. Pozella lo describe como un proyecto a largo plazo que llevará varios años. Primero llegan los grandes fabricantes y los modelos populares, y las entradas más oscuras se completarán más adelante. El plan también abarca objetivos, accesorios y otros elementos de la historia de la fotografía, no solo los cuerpos de cámara.
Hay algunos detalles que me parecen interesantes. Es una base de datos en funcionamiento y no un libro impreso, así que las fichas pueden corregirse y ampliarse. Cada cámara tiene un resumen breve y claro extraído de libros y de la web, además de una miniatura generada con un software que Pozella escribió él mismo. Calcula que, cuando el archivo esté terminado, habrá decenas de miles de imágenes. Blogs, material de reparación y una lista de tiendas de confianza también están en la lista de deseos.
Algunas fichas todavía son escuetas, algo lógico en una etapa tan temprana. Aun así, para quien intenta identificar una cámara encontrada en un mercadillo o en el armario de un familiar, un índice gratuito como este puede convertirse en un primer paso muy práctico. Me interesará ver con qué rapidez aparecen las letras que siguen a la A.
Fuente: Kosmo Foto
Esta historia me tocó de cerca, porque mezcla fotografía analógica, artesanía y memoria familiar. En Río Cuarto, Córdoba, el fotógrafo Gerardo González pasó un año construyendo su propia cámara minutera, a la que llamó "La Petro", y con ella está volviendo a llevar esta técnica a las plazas de la ciudad.
Para quien no la conozca, la fotografía minutera permite tomar, revelar y entregar una imagen en pocos minutos, todo dentro de la misma cámara y delante de la persona retratada. A González le picó la curiosidad por las minuteras que veía en redes sociales y en películas, y se puso en contacto con un fotógrafo de La Pampa que trabaja con una cámara parecida, traída originalmente de Francia. A partir de unos planos fue armando las piezas, con mucho cuidado en los cortes de madera para que no entrara luz.
El nombre es un homenaje: su abuelo, de apellido Petrocelli y conocido como "El Petro", era fotógrafo aficionado y revelaba sus propias copias en casa.
Lo más lindo son los encuentros que le está regalando la cámara. Muchos vecinos mayores se acercan a contarle que recuerdan a los antiguos minuteros del Parque Sarmiento. Un hombre llegó con sus dos nietos y le contó que guarda como un tesoro una foto con su propio abuelo, de cuando tenía 5 o 6 años; quería repetir la escena para dejarles a ellos el mismo recuerdo.
Me quedo con la idea de fondo: frente a la inmediatez del celular, aquí la espera forma parte de la experiencia. La muestra de "La Petro" se puede ver en el Espacio Cultural Franklin Arregui Cano, en el Palacio Municipal de Río Cuarto.
Fuente: Puntal
Al ver las tres nuevas ediciones especiales de cámaras analógicas de Lomography, mi primera reacción fue: ¡qué bonitas! Esta vez son la Sprocket Rocket Starlight, la Sprocket Rocket Ultra Violet y la Lomomatic 110 Ladybug. El cambio principal está en los colores exteriores; las especificaciones del cuerpo son prácticamente las mismas.
La Sprocket Rocket usa película de 35mm, tiene un objetivo de 30mm, dos aperturas (f/10.8 y f/16), obturador de 1/100 s más modo B, y permite exposiciones múltiples. Su rasgo más llamativo es que captura también las perforaciones de la película en la imagen, lo que da fotos panorámicas con mucha personalidad.
La Lomomatic 110 Ladybug tiene un exterior rojo y un objetivo de vidrio de 23mm, con dos aperturas (f/2.8 y f/5.6). Permite cambiar entre ISO 100/200/400 y hacer exposiciones múltiples, y funciona con una pila CR2. Sigue usando película 110, que hoy en día es bastante poco común, y me parece admirable que sigan fabricando cámaras 110.
Las dos Sprocket Rocket ya están a la venta, ambas a 45 libras en el Reino Unido; el precio de la Lomomatic 110 Ladybug en el Reino Unido aún no se ha anunciado. Los nuevos modelos ya pueden verse en la web oficial de Lomography.
Sinceramente, estas cámaras nunca han apostado por la calidad de imagen; su mayor atractivo es lo divertidas que son. Sobre todo la Sprocket Rocket: al meter las perforaciones directamente en la foto, el toque analógico es muy marcado.
Fuente: 摄影笔记 (cuenta de NetEase)
China Lucky Film, que viene pisando fuerte con sus películas en color, ahora ha sacado nuevos productos en blanco y negro. Son dos: «Yingzhe (影哲) 100» y «Yingzhe 400», y según una publicación en Reddit, al parecer ya se pueden comprar en plataformas de comercio electrónico chinas.
Hay que tener en cuenta que son productos distintos de las SHD 100 / 400 ya existentes, que resucitaron en 2024. Al parecer, antes del lanzamiento ya circulaban adelantos fragmentarios en redes sociales, y el 6 de septiembre un usuario de Reddit publicó capturas de pantalla de una página de venta china, escribiendo que es «un producto completamente nuevo, no la serie SHD vintage (nueva)». Dicen que el precio es bastante cercano al de Ilford Pan 100, y yo también tengo curiosidad por ver cómo dibuja.
Todavía no forman parte del catálogo de Reflx Lab, que suele ser de los primeros en llevar películas chinas a Occidente. Si se podrán conseguir fuera de China dependerá de cómo evolucionen las cosas.
China Lucky ha sido un fabricante realmente activo durante el último año. En el verano de 2025 lanzó la Lucky C200, que hoy se distribuye ampliamente también en Europa, con un precio similar al de las películas en color de consumo de Kodak. Además, ha salido la C400 de ISO 400, que empieza a aparecer en tiendas fuera de China.
En Japón todavía no se puede decir que haya un canal de distribución oficial bien establecido, pero como aficionado a la película, que haya más opciones es una alegría sin más. Prefiero juzgar el resultado real cuando haya suficientes fotos de muestra del extranjero.
Fuente: FilmFocus
Escanear película siempre me trae de cabeza, así que no pude evitar reaccionar ante esta noticia. Al parecer, la británica Soke Engineering está preparando el lanzamiento de «Knokke», un escáner de película de 35 mm para uso doméstico. Según dicen, puede digitalizar un carrete de 36 exposiciones en menos de tres minutos, a unos 22 megapíxeles por fotograma, con un precio previsto en el Reino Unido de 799 £. Se aceptan reservas con un depósito de 200 £ y los envíos están previstos de forma escalonada a partir de principios de diciembre.
No usa portanegativos: el propio aparato hace avanzar la película, detecta los huecos entre fotogramas y los recorta automáticamente uno a uno. Mientras la altura sea de 24 mm, la relación de aspecto da igual, así que es una alegría que pueda manejar tal cual el medio formato, las panorámicas y el formato apaisado de la XPan.
Lo que más me llamó la atención es el método «tricromo», que ilumina cada fotograma sucesivamente con LED rojos, verdes y azules y lo captura tres veces. Como no recurre a la interpolación Bayer, dicen que puede leer por separado y con limpieza las capas de colorante de los negativos en color. La eliminación de polvo y arañazos por infrarrojos también puede usarse casi sin alargar el tiempo de escaneo.
El software incluido, «Korova», ofrece controles de corrección D·C·M·Y inspirados en el Fujifilm Frontier, con la idea de reproducir en casa la sensación de trabajar en un laboratorio. Eso sí, hay quien ha señalado que la apertura del código prometida en el anuncio inicial aún no se ha materializado y que las condiciones de uso prohíben, entre otras cosas, modificarlo. Ojalá eso cambie más adelante.
Fuente: FilmFocus
A primera vista pensé que solo era una caja nueva, pero Ilford ha cambiado algo por dentro. Harman Technology ha lanzado una tirada corta de Ilford Delta 400 Professional en 35 mm con la emulsión de siempre, aplicada sobre una base de película en rollo más transparente y con protección antihalo. Es la primera vez que Ilford usa este tipo de base en una película de blanco y negro de 35 mm.
Según Ilford, esto aporta mejor rango dinámico, más detalle en las sombras, mayor nitidez, un escaneado más sencillo y menos halo alrededor de las altas luces. La sensibilidad y los tiempos de revelado no cambian, así que la rutina que ya uses para la Delta 400 sigue sirviendo. Viene en un chasis y una caja totalmente negros, y tengo que admitir que queda genial.
Lo interesante es que Ilford lo plantea como una prueba de demanda. Si a la gente le gustan los resultados, podría pasar a producción regular, aunque probablemente a un precio más alto, ya que la capa antihalo es más cara de fabricar.
Las existencias son muy limitadas, a unas £13.08 el rollo en el Reino Unido y $15.19 en Estados Unidos. El consejo que más me gustó: si la Delta 400 es tu película habitual, dispara uno de estos junto a un rollo estándar el mismo día y compáralos. Es justo lo que me gustaría hacer.
Fuente: Camera Jabber