Breguet celebra los 225 años de la patente del tourbillon
En 2026 se cumplen 225 años de la concesión de la patente del tourbillon a Abraham-Louis Breguet, otorgada el 26 de junio de 1801. Para conmemorarlo, la manufactura ha presentado una colección variada con cinco interpretaciones del mecanismo.
El principio de Breguet consistía en instalar el escape, el volante y la espiral dentro de una jaula giratoria. Al exponer el órgano regulador a distintas posiciones verticales, el mecanismo compensaba las desviaciones causadas por la gravedad y daba una marcha media más precisa. Entre 1796 y 1829, Breguet y sus colaboradores produjeron solo 40 tourbillones terminados, una cifra que da idea de su complejidad.
La pieza que más me interesa es el Classique Tourbillon 7357, el vínculo más directo con la historia reciente de la casa. Se inspira en la referencia 3350 de 1990, considerada el primer reloj de pulsera con tourbillon de la Breguet contemporánea. Su caja mide 35 mm de diámetro y 9,2 mm de altura, con esfera de oro guilloché. El nuevo calibre 187B es de cuerda manual, funciona a 2,5 Hz, tiene 60 horas de reserva y un escape de silicio, y parte del histórico calibre 558. Se ofrece en platino 950 y en oro Breguet.
El Classique Tourbillon Sidéral 7255, por su parte, es el primer Breguet con tourbillon volante, sujeto solo por su parte inferior, y recupera la construcción «misteriosa» con engranajes de zafiro. Su esfera de esmalte Grand Feu de aventurina negra evoca un cielo nocturno.
Es un buen ejemplo de cómo una complicación de principios del siglo XIX sigue inspirando relojería actual, desde reinterpretaciones fieles hasta piezas experimentales con tourbillon de 10 Hz.
Fuente: Horas y Minutos
El principio de Breguet consistía en instalar el escape, el volante y la espiral dentro de una jaula giratoria. Al exponer el órgano regulador a distintas posiciones verticales, el mecanismo compensaba las desviaciones causadas por la gravedad y daba una marcha media más precisa. Entre 1796 y 1829, Breguet y sus colaboradores produjeron solo 40 tourbillones terminados, una cifra que da idea de su complejidad.
La pieza que más me interesa es el Classique Tourbillon 7357, el vínculo más directo con la historia reciente de la casa. Se inspira en la referencia 3350 de 1990, considerada el primer reloj de pulsera con tourbillon de la Breguet contemporánea. Su caja mide 35 mm de diámetro y 9,2 mm de altura, con esfera de oro guilloché. El nuevo calibre 187B es de cuerda manual, funciona a 2,5 Hz, tiene 60 horas de reserva y un escape de silicio, y parte del histórico calibre 558. Se ofrece en platino 950 y en oro Breguet.
El Classique Tourbillon Sidéral 7255, por su parte, es el primer Breguet con tourbillon volante, sujeto solo por su parte inferior, y recupera la construcción «misteriosa» con engranajes de zafiro. Su esfera de esmalte Grand Feu de aventurina negra evoca un cielo nocturno.
Es un buen ejemplo de cómo una complicación de principios del siglo XIX sigue inspirando relojería actual, desde reinterpretaciones fieles hasta piezas experimentales con tourbillon de 10 Hz.
Fuente: Horas y Minutos
Comentarios 0
Deja el primer comentario, en el idioma que quieras.
Inicia sesión para comentar