Estampado en oro sobre piel: las herramientas de encuadernación de Sarah Prideaux
El estampado en oro es una de esas técnicas del cuero de las que cuesta apartar la mirada: se calienta la cara metálica de una pequeña herramienta de latón, se coloca pan de oro sobre la piel y se presiona un dibujo en la superficie. Una entrada reciente del blog de la Biblioteca Nacional de Arte del V&A aborda justamente esta artesanía, a través de las herramientas más que de los libros terminados.
La catalogadora escribe que, hasta ahora, ha registrado 171 herramientas de encuadernación, en su mayoría pertenecientes a tres encuadernadores: Sarah Prideaux, Charles Ricketts y Sybil Pye. Treinta y cinco eran de Prideaux, firmadas y donadas por ella a la biblioteca entre 1911 y 1917. Todas se usaron para el estampado en oro, así que es una ocasión poco frecuente para ver los cuños que produjeron las impresiones que solemos ver solo en las cubiertas.
La historia de Prideaux es la parte que más se me quedó. Nacida en Londres en 1853, dio clases de inglés hasta 1888 y después se hizo encuadernadora profesional. Sus primeras encuadernaciones fueron criticadas con dureza en 1891 como «pintorescas pero poco bonitas», y sin embargo acabó realizando bastante más de 300. Era muy cuidadosa con los materiales, elegía solo las mejores pieles y papeles jaspeados para las guardas, y a finales del siglo XIX diseñó herramientas grandes inspiradas en los azulejos turcos y sirios de la colección del V&A. Una de ellas aparece en su encuadernación de 1902 del Rubaiyat de Omar Jayam para la Vale Press.
El texto también menciona que empleó a un hábil acabador, Lucien Broca, desde mediados de la década de 1890 hasta 1900, y que no le dio crédito, algo habitual en la época. Ella se presentaba como la primera mujer que hizo carrera en la encuadernación y la enseñó.
Para quien trabaja con cuero, es un bonito recordatorio de que un cuño, un poco de calor y una mano firme pueden sostener un diseño entero. Me encantaría ver más de estas herramientas fotografiadas junto a las huellas que dejaron.
Fuente: blog del V&A
La catalogadora escribe que, hasta ahora, ha registrado 171 herramientas de encuadernación, en su mayoría pertenecientes a tres encuadernadores: Sarah Prideaux, Charles Ricketts y Sybil Pye. Treinta y cinco eran de Prideaux, firmadas y donadas por ella a la biblioteca entre 1911 y 1917. Todas se usaron para el estampado en oro, así que es una ocasión poco frecuente para ver los cuños que produjeron las impresiones que solemos ver solo en las cubiertas.
La historia de Prideaux es la parte que más se me quedó. Nacida en Londres en 1853, dio clases de inglés hasta 1888 y después se hizo encuadernadora profesional. Sus primeras encuadernaciones fueron criticadas con dureza en 1891 como «pintorescas pero poco bonitas», y sin embargo acabó realizando bastante más de 300. Era muy cuidadosa con los materiales, elegía solo las mejores pieles y papeles jaspeados para las guardas, y a finales del siglo XIX diseñó herramientas grandes inspiradas en los azulejos turcos y sirios de la colección del V&A. Una de ellas aparece en su encuadernación de 1902 del Rubaiyat de Omar Jayam para la Vale Press.
El texto también menciona que empleó a un hábil acabador, Lucien Broca, desde mediados de la década de 1890 hasta 1900, y que no le dio crédito, algo habitual en la época. Ella se presentaba como la primera mujer que hizo carrera en la encuadernación y la enseñó.
Para quien trabaja con cuero, es un bonito recordatorio de que un cuño, un poco de calor y una mano firme pueden sostener un diseño entero. Me encantaría ver más de estas herramientas fotografiadas junto a las huellas que dejaron.
Fuente: blog del V&A
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