Recuperar un cepillo de bloque Stanley n.º 220: rectificar una suela cóncava
Popular Woodworking ha empezado una serie para devolver la vida a un viejo cepillo de bloque Stanley n.º 220, y la primera entrega es una lectura práctica sobre el paso que mucha gente se salta: aplanar la suela.
El autor, Yoav Liberman, recibió el cepillo como regalo unas semanas antes de escribir. Un pomo delantero de madera y una tapa de palanca de aluminio fundido a presión sugieren que es de los años sesenta o setenta. Tiene ajuste de profundidad hacia delante y hacia atrás, pero no palanca de ajuste lateral, y la suela estaba muy abombada tras años de uso sin cuidados. También explica algunos antecedentes: el n.º 220 tiene una base de 20 grados y no tiene boca ajustable, el n.º 9 1/2 tiene la misma inclinación con boca ajustable y ajuste lateral, y el n.º 60 1/2 tiene una base de 12 grados con las mismas prestaciones premium.
El método es sencillo. Se comprueba la suela con una regla metálica contra una ventana u otra luz indirecta. Después se instala la cuchilla, se retrae por completo el filo y se aprieta la tapa a la tensión normal de trabajo, porque rectificar un cuerpo vacío permite que la fundición flexione y cambie de forma al apretar la tapa más tarde. Se rectifica sobre una piedra de diamante de grano 120 con agua, girando el cepillo y limpiando la suela con frecuencia para ver el patrón de rayado. Luego se pasa al lado de grano 220 y se termina en el lado de 360 de una piedra de doble cara.
Lo que más me gustó es el objetivo realista. La punta, el talón y las superficies justo delante y detrás de la boca deben estar en el mismo plano, y pequeños rebajes en otras zonas no importan; por eso se detuvo cuando cerca del 95 % de la suela estaba rectificada de forma uniforme. Sin piedras de diamante, anota que el papel de lija al agua pegado a una placa de granito o a la ala de una mesa de sierra puede servir.
La parte 2, sobre la cuchilla y la boca, todavía está por llegar, y estaré atento.
Fuente: Popular Woodworking
El autor, Yoav Liberman, recibió el cepillo como regalo unas semanas antes de escribir. Un pomo delantero de madera y una tapa de palanca de aluminio fundido a presión sugieren que es de los años sesenta o setenta. Tiene ajuste de profundidad hacia delante y hacia atrás, pero no palanca de ajuste lateral, y la suela estaba muy abombada tras años de uso sin cuidados. También explica algunos antecedentes: el n.º 220 tiene una base de 20 grados y no tiene boca ajustable, el n.º 9 1/2 tiene la misma inclinación con boca ajustable y ajuste lateral, y el n.º 60 1/2 tiene una base de 12 grados con las mismas prestaciones premium.
El método es sencillo. Se comprueba la suela con una regla metálica contra una ventana u otra luz indirecta. Después se instala la cuchilla, se retrae por completo el filo y se aprieta la tapa a la tensión normal de trabajo, porque rectificar un cuerpo vacío permite que la fundición flexione y cambie de forma al apretar la tapa más tarde. Se rectifica sobre una piedra de diamante de grano 120 con agua, girando el cepillo y limpiando la suela con frecuencia para ver el patrón de rayado. Luego se pasa al lado de grano 220 y se termina en el lado de 360 de una piedra de doble cara.
Lo que más me gustó es el objetivo realista. La punta, el talón y las superficies justo delante y detrás de la boca deben estar en el mismo plano, y pequeños rebajes en otras zonas no importan; por eso se detuvo cuando cerca del 95 % de la suela estaba rectificada de forma uniforme. Sin piedras de diamante, anota que el papel de lija al agua pegado a una placa de granito o a la ala de una mesa de sierra puede servir.
La parte 2, sobre la cuchilla y la boca, todavía está por llegar, y estaré atento.
Fuente: Popular Woodworking
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