Hace poco leí un artículo en De Telegraaf sobre cómo una planta rara y cara se ha convertido en el nuevo símbolo de estatus, y enseguida pensé en el alféizar de mi propia ventana. Mi primera Monstera rara fue en su día una compra impulsiva, pero ahora miro cada mañana si le está saliendo una hoja nueva.
Es increíble lo rápido que ha ocurrido todo esto. Hace unos años casi nadie pagaba más de veinte euros por un esqueje, y ahora hay ejemplares que se venden por cientos o incluso miles de euros. Para los coleccionistas es una mezcla de caza, paciencia y un poco de locura — superar tus propios límites forma parte del juego.
Lo que más me gusta es que no es una afición pasiva. Aprendes de verdad sobre humedad, luz y pudrición de raíces, y tienes que tener paciencia cuando un esqueje no hace nada durante semanas. Pero cuando por fin se abre una hoja con ese dibujo tan especial, es una recompensa pura.
En secreto, ahora también reviso con frecuencia subastas y mercados de plantas. Es adictivo, pero es una adicción verde que solo hace tu casa más bonita.
Fuente: De Telegraaf
Cada septiembre, los mosquitos de los hongos vuelven a la tierra de las plantas de interior. Gardening Know How propone una solución más bonita que las trampas adhesivas amarillas: cultivar una pinguícula, también llamada ping por su nombre latino, Pinguicula.
Las pinguículas son pequeñas plantas carnívoras. Sus hojas crecen en roseta ordenada y están cubiertas de un rocío pegajoso que les da un aspecto plateado y brillante, y los mosquitos caen con facilidad. En primavera o verano aparecen diminutas flores en tallos finos. El artículo dice que las plantas más grandes incluso atrapan mosquitos.
No todas las pinguículas son igual de buenas en esto. Las pinguículas mexicanas o tropicales tienen hojas anchas y planas que ofrecen más espacio para posarse a los insectos, y son más fáciles de cultivar que las norteamericanas, que necesitan ambientes húmedos y se pudren con facilidad. Las mexicanas son lo bastante resistentes como para estar en un alféizar sin muchos cuidados.
El artículo menciona dos especies: Pinguicula cyclosecta, la pinguícula de hoja púrpura, con flores de un violeta intenso y hojas que pueden tomar un tono lavanda, y Pinguicula esseriana, de hojas verde pálido con toques rosados y flores de lila más claro. Ambas alcanzan unos 10 centímetros de alto y de ancho.
Me gusta cómo esto convierte una molestia en una excusa para añadir algo poco común a la colección. Es una planta pequeña y ordenada que se gana su lugar en la estantería.
Ha terminado la decimosexta edición de Orticolario en la Villa Erba, a orillas del lago de Como, y para quien ama las plantas inusuales, la crónica merece una lectura. El evento se celebró del 1 al 4 de octubre de 2026, reunió a más de treinta mil visitantes y tuvo como tema «En rêverie», una invitación a dejarse guiar por los sueños y la fantasía.
Entre las instalaciones, la que más me impactó fue Hypnos, en el pabellón central: una doble espiral de dieciséis paisajes botánicos hechos con arena, tierra, raíces, madera y plantas insólitas, con luces y sonidos compuestos especialmente para la obra. En el exterior, en el parque histórico, Phantasos exhibió especies botánicas casi desconocidas. El premio principal, la Foglia d'oro del Lago di Como, fue para el jardín «Rosa Velata» de Jesus Sanz-Castro y Daniela Giraudo.
Lo más interesante para los coleccionistas son los premios a los expositores. Stranger Plants, de Daniele Righetti, ganó el premio Novedad con Stegolepis hitchcockii, una rara planta de los tepuyes venezolanos. Cactusmania by Manera recibió el premio Súper Ejemplar por un Cyphostemma laza, Meriania presentó una colección de Acacia y Vachellia, y Mondocactus fue premiado por su trabajo con suculentas y la trazabilidad de los viveros.
El premio «Per un Giardinaggio Evoluto 2026» se entregó a Luigi Serafini, autor del Codex Seraphinianus. Orticolario destina los fondos recaudados a asociaciones sociales del territorio, y la próxima edición ya está fijada del 30 de septiembre al 3 de octubre de 2027. Yo ya he marcado la fecha. Es una de las pocas citas en las que la botánica rara se encuentra de verdad con el arte.
Fuente: Greenme
Acabo de leer el reportaje de detikJatim sobre la Tillandsia, una planta ornamental que también se conoce como planta aérea. Esta planta de Latinoamérica no necesita tierra ni agua para vivir, y a los amantes de las plantas les gusta por sus formas únicas y por su cuidado supuestamente sencillo. El artículo presenta a Opik, un cultivador de Kota Batu, en Java Oriental.
Según Opik, la clave está en un riego adecuado y en buena circulación de aire. Si la riegas todos los días, no crece bien y las hojas tienden a apuntar hacia arriba. Con el riego justo, las hojas crecen uniformemente hacia abajo y el rizado queda más bonito. También recomienda ponerla al aire libre, donde reciba viento, porque eso ayuda a que las raíces crezcan más rápido, aunque las hojas viejas se secan antes.
Los precios son bastante interesantes. Para principiantes, un mata de Lonantha cuesta unas 150 000 rupias, y la Cotton Candy con tallo, entre 25 000 y 30 000. Para coleccionistas, los hijuelos de Xerographica se venden entre 150 000 y 600 000 rupias. Una Xerographica Long Hair grande, sin flores, cuesta entre 3,5 y 4 millones, y los ejemplares muy largos pueden llegar a 8 millones. La Streptophylla se presenta como una de las variedades que los coleccionistas persiguen.
Lo que más me gustó del artículo es la explicación de su ciclo de vida. Después de florecer, la planta deja de crecer y destina su energía a producir nuevos hijuelos, unos 15, antes de llegar al fin de su vida. Así que el precio alto tiene sentido, porque tarda mucho en crecer.
Fuente: detikJatim
Hace un tiempo leí un artículo de Homes & Gardens basado en el informe Garden Trends Report 2026 del Garden Media Group, y la afirmación se me quedó grabada: las plantas de interior ya se tratan como coleccionables, igual que la gente colecciona cámaras antiguas o peluches de diseñador.
El informe lo describe como un "desorden intencionado". La gente, sobre todo la Generación Z y los millennials, construye un museo personal de plantas y busca cultivares raros, nuevos colores de follaje y variegados. Una frase citada en el artículo dice que coleccionar plantas es el nuevo Pokémon, porque conecta con los mismos sentimientos que los videojuegos: logro, progresión y control. Otra lo llama alegría lenta, y creo que es la mejor descripción corta de esta afición que he leído.
Luego, la autora enumera seis plantas para empezar una colección. Entre ellas están la Euphorbia lactea 'Mermaid Tail' con crestas, la Aglaonema 'Khanza Pink' de bordes rosados, la Philodendron 'Jungle Boogie' de hojas aserradas, la planta cebra, la Monstera 'Thai Constellation' de crema y verde, y la pequeña tortuga de hojas diminutas. También menciona que los regalos y esquejes de amigos son lo que hace que cada planta cuente una historia.
Lo que me gusta del enfoque es la idea de una colección viva que dura años, en lugar de una moda desechable. El artículo se publicó en septiembre de 2025, antes del informe de 2026, así que se lee como una predicción, y recuerda que las plantas variegadas y poco comunes necesitan más paciencia que dinero.
Fuente: Homes & Gardens
Las plantas con hojas blancas o zonas blancas en las hojas se ven por todas partes ahora mismo, y los precios de algunos ejemplares son igual de altos. El experto en jardinería de ZDF Elmar Mai explica qué hay detrás y qué alternativas más baratas existen.
El problema de las partes blancas de la planta es que carecen de clorofila, que es necesaria para la fotosíntesis. Por eso las plantas variegadas suelen tener menos vitalidad y necesitan más luz y cuidados. Las plantas totalmente blancas no pueden sobrevivir por sí solas y deben injertarse en una planta sana de la misma especie. En su mayoría son brotes laterales con un defecto genético, por eso son muy raras.
Con la Monstera hay dos cosas que conviene saber. Según el artículo, variedades especiales como la Monstera tailandesa proceden de laboratorios, donde las células se multiplican mediante cultivo de tejidos. Además, la variegación suele ser genéticamente inestable, así que las zonas blancas pueden disminuir o desaparecer por completo. Las variedades variegadas que se venden en los centros de jardinería, como el potus, son más baratas y normalmente más estables.
Para su cuidado, lo ideal son entre 20 y 25 grados y una humedad alta. Según la proporción de blanco, las plantas necesitan más luz, pero no toleran el sol directo. El sustrato debe ser suelto y bien aireado, y hay que evitar el encharcamiento. Como alternativas económicas se mencionan la fittonia y la maranta. Me parece útil el consejo de pensar primero en la estabilidad del dibujo antes de comprar una rareza cara.
Fuente: ZDFheute
Durante años la Monstera deliciosa fue la reina de la decoración de interiores, pero su tamaño se ha convertido en un problema en hogares cada vez más pequeños. Meteored Chile propone como relevo al Philodendron Birkin, una planta más compacta y fácil de mantener.
El Birkin es un híbrido tropical del género Philodendron, con un porte ordenado y hojas brillantes de verde oscuro con vetas blancas. Cada hoja tiene un dibujo distinto. Crece despacio, así que apenas necesita podas, y no exige macetas grandes ni luz directa. Tolera poca luz y humedad controlada, por lo que encaja bien en oficinas y departamentos.
Sobre los cuidados, el artículo recomienda luz indirecta brillante, cerca de una ventana con cortina translúcida, y evitar el sol directo. El riego debe ser moderado, solo cuando los primeros centímetros del sustrato estén secos, y en invierno se reduce a la mitad. El sustrato ideal es una mezcla suelta de turba, perlita y corteza fina. También menciona otras plantas de tendencia: Philodendron Pink Princess, White Princess y Brasil, la Calathea orbifolia y la Alocasia Polly.
Me parece un cambio de gusto razonable. Tras años de exuberancia tropical, tiene sentido que se busquen plantas con hojas interesantes pero que no ocupen todo el salón.
Fuente: Meteored Chile
En pleno verano, una monstera debería estar en lo más alto de su crecimiento, con hojas que se despliegan en cuestión de días. Si la tuya lleva tres o cuatro semanas detenida, sin brote ni espata, Jardiner Malin explica que la causa rara vez es la que uno imagina. El artículo se publicó en junio de 2026 y se actualizó a finales de septiembre.
El primer culpable, de lejos el más frecuente, es una maceta que se ha quedado pequeña. Cuando las raíces han colonizado todo el espacio, la planta guarda su energía para mantenerse en lugar de producir hojas. La prueba es sencilla: gira la maceta, y si salen raíces por el orificio de drenaje o forman una masa compacta, ya tienes la respuesta. El segundo factor es la luz, porque a tres metros de una ventana orientada al norte, la luminosidad cae mucho más de lo que se cree. La monstera tolera la sombra, pero no prospera en ella.
El tercero es un riego mal calibrado. El consejo es esperar a que los cinco primeros centímetros de sustrato estén secos y luego regar generosamente hasta que el agua salga por el fondo. En verano, una vez por semana suele bastar.
Para el trasplante, el artículo recomienda una maceta de solo cuatro o cinco centímetros más de diámetro, nunca más, con un sustrato drenante aligerado con un tercio de perlita, y añadir el abono solo después, cada dos o tres semanas hasta finales de agosto. Lo que más me llama la atención es esto: las hojas pequeñas, pálidas y sin cortes son señal de falta de luz. Es útil para los coleccionistas que buscan hojas bonitas con perforaciones.
Fuente: Jardiner Malin
Las alocasias tienen enormes hojas en forma de flecha, láminas casi negras con nervaduras plateadas y superficies que recuerdan al cuero martillado. Esa variedad también se ve en el cultivo: algunas especies perdonan pequeños errores, mientras que otras reaccionan rápido al exceso de agua, al frío o a la poca luz. Jardineiro.net ha organizado 12 especies, de la más sencilla a la más exigente.
El género Alocasia, de la familia Araceae, reúne alrededor de cien especies de Asia tropical y subtropical y de partes de Oceanía. El texto recuerda que el comercio mezcla especies, cultivares e híbridos: Alocasia melo, longiloba y sanderiana son especies, mientras que Polly es un cultivar ligado a un híbrido entre longiloba y sanderiana. También advierte de que oreja de elefante no es sinónimo de Alocasia, porque el nombre vale para otras aráceas de hojas grandes.
La lista empieza con Alocasia macrorrhizos, un gigante vigoroso que se recupera bien, pero que se vuelve demasiado grande para una habitación pequeña. En medio aparecen especies como wentii, longiloba, sinuata y Jacklyn, y hacia el final, las más delicadas, como Black Velvet y melo, y, en último lugar, Alocasia nebula, con un margen de manejo muy estrecho.
Un consejo que se me quedó: cuando una planta recién llegada pierde hojas, conviene reducir el número de variables. En lugar de cambiar de maceta, abonar y regar más al mismo tiempo, es mejor revisar antes el cepellón. Me gustó el orden por dificultad, que ayuda a elegir la primera alocasia sin frustrarse.
Muchos piensan que el alféizar orientado al sur es el mejor lugar para las plantas de interior. En un artículo para «Botanichka», la autora Anastasia Vysotskaya explica que el problema no es la ventana en sí, sino una combinación de factores: el radiador bajo el alféizar, el cristal frío junto a las hojas y el sol bajo del otoño. Me gustó su comprobación sencilla: con la calefacción encendida, acerca la palma a las hojas y toca el cristal a primera hora de la mañana.
Hay cuatro plantas en riesgo. El espatifilo desarrolla manchas claras y luego marrones en las hojas cercanas al cristal, y las hojas caídas no siempre indican sed, así que conviene comprobar primero la tierra con un dedo. La calatea (goeppertia) reacciona con bordes secos y dibujos desvaídos; necesita agua blanda y reposada y un lugar a metro y medio del alféizar. El nefrolepis pierde segmentos pequeños de sus frondes, sobre todo en una maceta colgante encima del radiador. El ficus benjamina pierde hojas por el frío, las corrientes de aire y el aire caliente.
El consejo general es alejar la planta del calor sin quitarle luz. Normalmente bastan 30 o 50 centímetros, a veces un metro. No pongas las macetas directamente sobre el radiador; coloca debajo un corcho o una tabla de madera. Según la autora, pulverizar apenas ayuda, pero un humidificador funciona claramente mejor.
El artículo incluye además una salvedad honesta: si no hay radiador, las hojas están sanas y hay suficiente luz, no hace falta mover la planta. Los bordes secos y las quemaduras no se recuperan, así que pueden recortarse con cuidado, y las hojas nuevas sin manchas demostrarán que el lugar es el adecuado. Para quien cultiva especies caprichosas como las calateas, es un buen recordatorio antes de la temporada de calefacción.
Fuente: Botanichka
Quien sigue el mundo de las plantas raras ya ha visto precios absurdos por hojas manchadas de blanco. Leí una guía que pone orden en ese caos, y me pareció útil porque empieza por la pregunta correcta: qué es, en realidad, la variegación. La autora recuerda que en 2021 una sola hoja suelta de Monstera deliciosa variegada se vendió por más de veinte mil reales en una subasta online en Nueva Zelanda, pero que el precio de una planta variegada suele seguir siempre la misma curva: escasez, pico en las redes sociales, propagación masiva y caída.
El texto separa los tipos. La variegación quimérica, como la de la Monstera Albo y la Pink Princess, es inestable. La de mosaico, como la de la Monstera ‘Thai Constellation’, que nació del cultivo de tejidos en Tailandia, es mucho más predecible y, por eso mismo, se abarató. También hay variegación reflectiva en el Scindapsus pictus y casos de color inducido químicamente, como el antiguo Philodendron Pink Congo, cuyas hojas volvían al verde en pocos meses.
La lista va de la más accesible a la más exigente: jibóia N’Joy, zamioculca variegada, singonio Albo Variegatum, Monstera ‘Thai Constellation’, Philodendron ‘Pink Princess’, Calathea ‘White Fusion’ y Monstera adansonii ‘Variegata’. Me gustó el consejo sobre la Pink Princess: no comprarla por la hoja, sino por el tallo, porque las rayas rosadas en los entrenudos indican más probabilidad de mantener el color.
También es valiosa la advertencia sobre estafas: semillas de Monstera Albo, plantas pintadas (la prueba es frotar un dedo húmedo en una zona discreta) y esquejes sin ningún nudo variegado. La conclusión me pareció madura: una planta no es un activo financiero, y el mejor momento para comprar suele ser después de la caída del precio. Para quien empieza, lo sensato es la N’Joy o el singonio.
Fuente: Jardineiro.net