Me interesaba el audio casero y, después de leer en un blog cómo alguien había construido un pequeño amplificador de potencia con transistores, me entraron ganas de intentarlo yo también. Tomé como referencia el capítulo 4, «Diseño de un miniamplificador de potencia», del libro «Teihon Transistor Kairo no Sekkei» (Diseño definitivo de circuitos con transistores). Sigue con muchísimo detalle un amplificador de 0,5 W, desde cómo elegir los valores de los componentes hasta su evaluación, y de verdad lo recomiendo a quien vaya a construir uno.
Las especificaciones de diseño son: ganancia de tensión de 10 veces (20 dB), 0,5 W o más sobre una carga de 8 Ω, respuesta en frecuencia de 20 Hz a 20 kHz y distorsión inferior al 1 %. El circuito se compone de una etapa amplificadora de tensión en emisor común y una etapa amplificadora de corriente push-pull en clase AB. Aprendí mucho con la explicación de por qué se añaden diodos para eliminar la distorsión de cruce en clase AB y con el truco de acoplar térmicamente los transistores al disipador para evitar la deriva térmica.
Como no tengo un analizador de audio, lo suplí con LTspice, un simulador de circuitos gratuito. Al medir la ganancia a partir de las formas de onda de entrada y salida en un análisis transitorio, obtuve unas 10 veces (20 dB), prácticamente lo diseñado. Después revisé los armónicos con una FFT y calculé la THD (distorsión) con el comando .four: salió alrededor del 2 %, casi idéntico al valor que aparece en el libro.
Diseñé una placa por primera vez con EasyEDA y la encargué a JLCPCB. Con cupón costó unos 500 yenes, sorprendentemente barato, y el envío desde China tardó alrededor de una semana. Me preocupaba que no funcionara, pero sonó perfectamente. Distorsiona poco y suena tan agradable como unos altavoces normales. Lo siguiente que quiero probar son los circuitos de alimentación y los circuitos digitales.
Fuente: よもつひらさか
Hackaday presenta una bonita historia de reparación y reconstrucción. Un constructor conocido como Boz recibió un receptor de sonido envolvente Pioneer averiado. Estuvo en una estantería durante unos años, hasta que se le ocurrió la idea de construir una máquina de discos para sus CD digitalizados y devolver la vida al receptor con una nueva placa principal.
Los amplificadores domésticos modernos están llenos de funciones digitales y, cuando fallan, suelen ser propietarios y difíciles de reparar. Sin embargo, este resultó sorprendentemente modular. El panel frontal con su pantalla VFD y su controlador seguían funcionando, y también el amplificador de clase AB y su fuente de alimentación. Con el manual de servicio en la mano, la ingeniería inversa fue sencilla, así que retiró la placa principal y la reemplazó.
Reutilizó los conectores originales y algunas otras piezas, y diseñó una PCB que lleva una Raspberry Pi Pico y un DAC. Con el firmware MMBASIC, el resultado parece haberse hecho así desde el principio, y el aspecto interior de la placa, salvo un par de apaños, contribuye a esa impresión.
Hackaday señala que este proyecto es especial en cuanto a calidad y que los proyectos de recuperación como este suelen verse en equipos de videojuegos.
Me gusta que se conservara la etapa de potencia analógica, que seguía funcionando, y que solo se sustituyera la parte digital averiada. Es una idea práctica para cualquiera que tenga un viejo receptor en un armario, con buenos componentes de amplificación pero un “cerebro” roto.
Fuente: Hackaday
En Elektor Labs apareció un proyecto que despertó mi curiosidad como aficionado a los tocadiscos: SchickeRIAA, un preamplificador de phono para cápsulas MC en un montaje compacto de orificios pasantes. Su base es un diseño antiguo de John Linsley Hood, en el que la ecualización RIAA no se hace con una red pasiva, sino que se traslada al lazo de realimentación negativa de la etapa de amplificación.
La entrada es un amplificador de instrumentación THAT 1510 con una ganancia lineal de 40 dB. Además, invierte la fase, así que al final la cadena completa no tiene inversión de fase. La etapa ecualizadora posterior usa un OPA227, que el autor eligió por su bajo ruido 1/f y su ganancia de lazo abierto muy alta. A 20 kHz la ganancia es 1, por lo que no hace falta un polo adicional para la corrección de agudos. Las frecuencias más bajas, como el retumbo de los discos alabeados, ya se filtran antes de la etapa RIAA de alta ganancia.
La fuente de alimentación resulta especialmente interesante para quienes construyen en casa: hay un transformador externo, un duplicador de tensión Delon en la placa y un regulador. Una versión anterior usaba un par de reguladores 317/337 con referencia zener, mientras que la actual utiliza un regulador con realimentación activa y una fuente de corriente constante modificada, construida con dos transistores bipolares.
Me gusta que un concepto antiguo no se haya copiado sin más, sino que se haya repensado con cuidado usando componentes modernos. El proyecto se publicó en julio de 2026 y se actualizó de nuevo a principios de agosto; los esquemas están en la página del proyecto. El texto no indica los valores finales de los condensadores, así que conviene revisar la documentación y la discusión que hay allí.
Fuente: Elektor Magazine
El audio con válvulas tiene un problema de reputación. Demasiado a menudo lo acaparan personas que se preocupan más por presumir que por la diversión de construir el aparato, así que fue refrescante leer sobre un proyecto que va en sentido contrario.
Bettina Neumryr se especializa en construir circuitos a partir de viejas revistas de electrónica, y su último trabajo es un amplificador de válvulas de 1955. Hackaday lo llama un antídoto fantástico contra la ridícula ostentación de los amplificadores de válvulas audiófilos bañados en oro, y entiendo por qué.
El diseño es bastante sencillo: un preamplificador, después un divisor de fase sin transformador con dos válvulas que alimenta una etapa de salida push-pull. Ella explica un poco el circuito, incluido el camino de realimentación hacia el cátodo de la primera válvula del divisor. La fuente de alimentación es un diseño clásico con rectificación por válvula y un filtro paso bajo considerable construido alrededor de una bobina de gran tamaño.
Mi detalle favorito es el chasis. En lugar de pagar un dineral por un chasis de válvulas hecho a medida, usó un par de bandejas de horno, y al parecer quedan sorprendentemente bien. La mayoría de las piezas salieron de la caja de cosas sueltas, incluido el transformador de salida, que es donde empezaron los problemas.
Tras algunos contratiempos y una oscilación no deseada, acabó con un amplificador prometedor pero con una distorsión notable, que Hackaday atribuye a ese transformador. Uno mejor debería llevar la cifra a un rango aceptable. Hay un vídeo de todo el montaje si quieres los detalles.
Me gusta porque trata al amplificador primero como un proyecto de electrónica y solo después como un objeto de estatus. Un recordatorio de que la caja de cosas sueltas y la paciencia dan mucho de sí, y de que las altas tensiones merecen respeto mientras trabajas.
Fuente: Hackaday
Elektor ha lanzado un USB con la obra de Ton Giesberts, durante años uno de los diseñadores más conocidos de la revista. Para quien disfruta construyendo amplificadores de audio, es una colección interesante: cientos de proyectos, artículos y notas de diseño de varias décadas.
El audio es el hilo conductor. Incluye el amplificador de potencia compacto de 2013 (Elektor 201309) y el amplificador de gama alta Fortissimo-100, que apareció casi diez años después. Este último tiene una etapa de salida totalmente simétrica. También está el Q-Watt, un amplificador semidiscreto que entrega más de 200 W a 4 ohmios con muy baja distorsión.
Pero el USB va más allá de los amplificadores. Contiene una placa de conexión para la Raspberry Pi 400 que protege los GPIO y permite conectar lógica de 3,3 V y 5 V, un convertidor serie USB para varios protocolos, un generador de funciones DDS y un medidor de potencia CA/CC con aislamiento galvánico y Arduino. También hay una estación de carga portátil con pilas AA NiMH. En una entrevista, Giesberts repasa su carrera y dice que los diseños antiguos merecen volver a revisarse, con algunas mejoras y componentes modernos.
El precio recomendado es de 49,95 euros, con un precio de oferta de 39,95 euros. Un USB similar, The Elektor Audio Collection 2026, cuesta lo mismo. Personalmente, lo que más me gusta es el último punto de Giesberts: un buen diseño analógico no envejece, simplemente espera a un nuevo constructor.
Fuente: Elektor Magazine
Para quienes construyen sus propios altavoces: la columna Test Bench de Voice Coil, firmada por Vance Dickason, tiene una nueva entrada sobre el Dayton Audio E150MR-4, un medio de fibra de carbono de 5,5 pulgadas de la línea Epique de la marca, que apunta a un sonido de gama alta a un precio moderado.
Algunos detalles de la construcción merecen atención. El cono es una pieza sólida de fibra de carbono moldeada con curvatura, que se parece a los conos tejidos de antes. El tapón de fase es de aluminio macizo y la suspensión es de NBR con rodillo positivo. El resto de la complianza lo aporta una araña de tela plana de 3 pulgadas. La bobina móvil son dos capas de hilo de cobre redondo sobre un carrete de titanio de 30 mm. El titanio se ha hecho popular para carretes porque es más rígido que el aluminio, resiste deformarse con grandes excursiones y es paramagnético.
El chasis es un diseño propio de aluminio fundido de seis radios, con radios estrechos y ahusados de 8,5 a 10 mm para reducir reflexiones. Está abierto por debajo de la repisa de la araña y, como el controlador no tiene ventilación en el polo, el aire del entrehierro se canaliza hacia fuera por encima de la placa frontal, lo que refrigera el motor. El motor de ferrita usa un yugo en T con un anillo de cortocircuito de cobre en la tapa y un manguito de aluminio en el polo. La Xmax es de 2,7 mm y la potencia RMS nominal es de 60 W, según la frecuencia de paso alto que uses.
El artículo continúa con los resultados medidos, que recomiendo revisar si estás planeando un diseño de tres vías.
Los medios suelen decidir cómo suena un altavoz DIY, así que un análisis basado en mediciones como este es útil antes de gastar dinero.
Fuente: audioXpress
Elektor ha retomado el T-Reg en su serie de circuitos: un regulador de alta tensión para amplificadores de válvulas. El proyecto es de Jan Didden y apareció por primera vez en marzo de 2009; CJ Abate lo vuelve a presentar el 19 de mayo de 2026.
El propósito se explica rápido: el zumbido, el rizado residual y el ruido en la tensión de ánodo degradan el sonido. El regulador entrega una alta tensión limpia y estable, y sirve tanto para preamplificadores de válvulas como para amplificadores de potencia. La tensión de salida es ajustable hasta 500 V, y el elemento de paso puede ser una válvula de vacío o un MOSFET.
Lo que me parece interesante es la protección de encendido. Tras la conexión, un temporizador CMOS 555 (IC1) apaga con retardo el LED de IC3. El retardo lo determinan R8 y C3 y, con los valores indicados, es de unos 30 segundos. IC3 contiene un LED que controla un optotriac; cuando se enciende, el optotriac dispara el tiristor TH1, que aplica la alta tensión rectificada a la válvula de paso. El circuito de control y referencia se alimenta de la tensión de caldeo de las válvulas a través del rectificador B1 y el condensador C2.
La redacción señala que el artículo tiene más de 15 años y que algunos componentes podrían ya no estar disponibles. Su objetivo principal es servir de inspiración para un nuevo diseño. El texto no incluye una lista de materiales completa y el esquema va como imagen. Quien trabaje con alta tensión debe, por supuesto, extremar la precaución.
Fuente: Elektor
El altavoz Leslie es uno de los sonidos más reconocibles de la música, conocido por el trémolo y el vibrato que provienen de la rotación física. Hackaday cubre un proyecto de Levi Graves que construyó una recreación moderna, ya que los Leslie originales pueden costar miles de dólares.
El original funcionaba con dos altavoces. El altavoz de agudos alimentaba un par de bocinas en una plataforma giratoria, y solo una de ellas producía sonido mientras la otra servía de contrapeso. El altavoz de graves apuntaba a un tambor giratorio. El músico elegía la velocidad de ambos, lo que creaba el movimiento característico del sonido.
Levi usa un tambor Leslie original, pero el sonido sale de un altavoz misterioso de 100 vatios, y todo va bien ordenado dentro de una caja de altavoz. Utiliza un motor Leslie de una sola velocidad y un pedal de control fabricado a medida que permite un ajuste más fino de la velocidad de giro del tambor.
El artículo nos recuerda que los músicos de hoy pueden modelar esos sonidos en un ordenador, mientras que en los años treinta había que esforzarse mucho para conseguir sonidos nuevos. Aun así, la manipulación física de las ondas sonoras transmite una sensación difícil de copiar de otra manera, y es en parte la razón por la que los altavoces Leslie siguieron siendo populares junto a los órganos Hammond.
Personalmente me atrae que un proyecto así combine piezas recicladas con una caja y electrónica hechas a medida. Es un buen ejemplo de audio DIY en el que la mecánica importa tanto como el amplificador. Ten en cuenta que el artículo es de julio de 2025.
Fuente: Hackaday
Un pequeño proyecto de altavoces que me resultó muy entretenido: un mini pabellón plegado de estilo Fostex, construido alrededor de un altavoz de banda completa de 2 pulgadas que cuesta unos dos dólares. El autor, mircemk, lo publicó en Elektor Labs en septiembre de 2026 y lo actualizó poco después.
El punto de partida es modesto. El altavoz no tiene ficha técnica, así que no hay parámetros Thiele-Small. El autor midió él mismo la frecuencia de resonancia, unos 170 Hz, con un generador de audio, una resistencia en serie de 10 a 47 ohmios y un multímetro, con el altavoz suspendido al aire libre. Es un método sencillo que cualquier aficionado puede repetir.
El altavoz es un pabellón plegado de carga trasera. Detrás del altavoz hay una primera cámara semiabierta rellena de material absorbente, y después un conducto de expansión exponencial cuyas dimensiones dependen sobre todo de la frecuencia de resonancia. Los cálculos son deliberadamente aproximados, y las medidas exactas aparecen solo en el plano adjunto al proyecto.
El autor es honesto con el resultado: no es un altavoz de alta fidelidad, sino un experimento. Al escucharlo frente a un NAD 801, nota un refuerzo notable entre 150 y 300 Hz, un sonido más incisivo en las voces y más energía en los medios graves que con un altavoz cerrado pequeño. En cambio, no hay graves reales de subwoofer, y la medición de la respuesta, hecha con ruido rosa y un micrófono pequeño, es muy aproximada.
Me parece un enfoque refrescante: poco presupuesto, mediciones caseras y conclusiones sin exageraciones.
Fuente: Elektor Magazine
audioXpress ha vuelto a publicar un artículo de proyecto DIY de Tim Mellow y Peter Farrow, impreso por primera vez en mayo de 2024, que aborda un viejo problema en la construcción de amplificadores de válvulas. La primera parte presenta el concepto de amplificador de impedancia de salida cero (ZOI) y recorre el diseño de una versión con entrada asimétrica.
El problema es este: los amplificadores triodo de baja realimentación son populares desde los años noventa por su escenario abierto, su color tonal natural, sus transitorios limpios y su saturación suave. Pero la realimentación es también lo que normalmente reduce la impedancia de salida, de modo que la impedancia cambiante de un altavoz real no altere el sonido. Los altavoces no son una resistencia pura. Hay un gran pico de impedancia en la resonancia fundamental, la inductancia de la bobina hace que la impedancia suba con la frecuencia, y los drivers con impedancias nominales distintas o cruces muy pronunciados provocan más irregularidades.
Sin realimentación, el resultado depende del dispositivo de salida. Los semiconductores, los pentodos y los tetrodos de haz tienen una impedancia de salida alta y se comportan casi como fuentes de corriente, así que la tensión de salida sigue la impedancia del altavoz, lo que puede dar graves abultados y mal controlados. Los triodos se comportan mejor, con una impedancia de salida de aproximadamente una cuarta a la mitad de la carga nominal, pero aun así no es cero.
Los autores se preguntan si se puede conservar el carácter de baja realimentación y, a la vez, lograr impedancia de salida cero. Presentan dos diseños: uno con entrada asimétrica basado en una topología de los años cincuenta, y otro con entrada balanceada que es una configuración nueva. La segunda parte cubre la versión balanceada, las mediciones y los cálculos de diseño.
Me gusta que explique el porqué antes que el esquema. Es una buena lectura si construyes o planeas construir un amplificador de válvulas.
Fuente: audioXpress
Encontré un reportaje de montaje que muestra muy bien cómo se puede hacer un sistema de audio útil a partir de piezas sueltas. El autor, que escribe en Habr, llevaba años con dos altavoces Yamaha de 50 vatios guardados en una estantería, y en un cajón tenía una placa con un ESP32. Decidió juntar ambas cosas y construir su propio reproductor Bluetooth.
El núcleo del aparato es un módulo ESP32 WROOM-32, que se encarga del Bluetooth y de los periféricos, y un DAC GY-PCM5102, que recibe el sonido por la interfaz I2S. El volumen y la pausa se controlan con un codificador rotatorio, y una pantalla OLED muestra una visualización del espectro. Eligió el amplificador XH-A232 simplemente porque ya lo tenía. Su potencia de pico es de 30 vatios por canal frente a los 50 vatios nominales de los altavoces, pero dice que para una sola habitación hay volumen de sobra.
Lo más interesante para mí son los pequeños detalles de los que casi nunca se escribe. Entre el ESP32 y el DAC hay un divisor de tensión que reduce la salida del DAC de 2,1 V a 0,27 V eficaces, porque si no el amplificador se sobrecarga y suena con siseo. La proporción la encontró a base de pruebas, y advierte de que con otro amplificador podría ser distinta.
Otro problema era el ruido digital al alimentar el DAC y el ESP32 desde la misma fuente. La solución fue alimentarlos con convertidores separados. Ayudó también que los cables entre el DAC y el amplificador fueran cortos y trenzados, y que después del DAC se colocaran dos condensadores cerámicos de 0,1 µF.
El software está hecho con PlatformIO y las bibliotecas arduino-audio-tools y ESP32-A2DP, así que no tuvo que escribir él mismo la transferencia de audio A2DP a bajo nivel. Ha publicado el código en GitHub. Es un buen ejemplo de cómo con módulos baratos se puede hacer algo útil y, de paso, aprender de dónde vienen los ruidos.
Fuente: Habr