Party Girl: cómo Parker Posey se convirtió en icono de moda de los 90
Vogue Francia repasa Party Girl (1995), la película que convirtió a Parker Posey en la “reina del cine indie” de los años noventa y que sigue inspirando más de treinta años después de su estreno. Para quien ama lo vintage, es una lectura muy divertida.
La película sigue a Mary, una fiestera de la escena underground de los clubes de Nueva York, que tiene que trabajar en una biblioteca pública para devolver la fianza tras una fiesta en su casa. Y justo ahí descubre que la fiesta y los libros no son incompatibles.
En cuanto al estilo, el artículo se fija en cómo viste Mary: se presenta en la biblioteca con un miniabrigo de piel de leopardo, medias rojas y gafas de sol, mezclando piezas vintage con hallazgos de tiendas de segunda mano, y se pone tres camisetas una encima de otra. Con motivo del 25.º aniversario de la película, la propia Parker Posey habló de esas jóvenes neoyorquinas que se inventan a través de la ropa, por ejemplo con un pantalón de marinero de los años setenta, tacones y una buena camisa.
Vogue recuerda además que la película se adelantó a su tiempo, también en lo estético: fue el primer largometraje que se proyectó en avant-première en internet. Mary se convirtió en un icono para todas las que se visten para ir a la biblioteca como si fueran a salir por la noche.
Personalmente, lo que me llevo es que el look de la película depende menos de las prendas caras que de la audacia para combinarlas. Es una gran lección para quien rebusca en tiendas de segunda mano.
Fuente: Vogue Francia
La película sigue a Mary, una fiestera de la escena underground de los clubes de Nueva York, que tiene que trabajar en una biblioteca pública para devolver la fianza tras una fiesta en su casa. Y justo ahí descubre que la fiesta y los libros no son incompatibles.
En cuanto al estilo, el artículo se fija en cómo viste Mary: se presenta en la biblioteca con un miniabrigo de piel de leopardo, medias rojas y gafas de sol, mezclando piezas vintage con hallazgos de tiendas de segunda mano, y se pone tres camisetas una encima de otra. Con motivo del 25.º aniversario de la película, la propia Parker Posey habló de esas jóvenes neoyorquinas que se inventan a través de la ropa, por ejemplo con un pantalón de marinero de los años setenta, tacones y una buena camisa.
Vogue recuerda además que la película se adelantó a su tiempo, también en lo estético: fue el primer largometraje que se proyectó en avant-première en internet. Mary se convirtió en un icono para todas las que se visten para ir a la biblioteca como si fueran a salir por la noche.
Personalmente, lo que me llevo es que el look de la película depende menos de las prendas caras que de la audacia para combinarlas. Es una gran lección para quien rebusca en tiendas de segunda mano.
Fuente: Vogue Francia
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