Senderismo de larga distancia en los Pirineos: seis kilos, tres veces de costa a costa.
El "fastpacking" para mí no es una disciplina con reglas fijas, sino una forma de moverse en la montaña: más rápido que un excursionista tradicional, pero sin la presión de rendimiento de un ultrarunner. Largos días, ritmo controlado. Correr, caminar, escalar, descender.
El plan se llama "Pyrenean Triple Crown Adventure": tres travesías completas de costa a costa a través de los Pirineos, desde el Océano Atlántico hasta el Mar Mediterráneo. No son rutas rectas, sino crestas elevadas, pasos remotos y valles profundos.
La mochila pesa como máximo seis kilos, pero es completa:
- una mochila de running como la Rab Veil XP de 20L o 30L (esta última llena hasta un máximo de 25 litros)
- un bivi ultraligero Ridge Raider de Rab como refugio
- para la noche, un saco de dormir Mythic Ultra 120 Modular con un aislante Ultrasphere 4.5
- una capa base aislante, una chaqueta cortavientos y una chaqueta de running impermeable y cortavientos
- agua en botellas flexibles, rellenada de arroyos de montaña
- para emergencias, un botiquín de primeros auxilios, una linterna frontal, un bivi de emergencia y un teléfono
El principio fundamental: ligero, pero nunca descuidado. En los Pirineos, puedes experimentar sol abrasador en rocas desnudas y frío en un puerto ventoso en el mismo día. Un cuerpo mojado, el viento en altura y la fatiga son una combinación peligrosa, por lo que mantenerse caliente y seco no es una cuestión de comodidad, sino de necesidad.
Los pueblos y refugios son puntos de apoyo, pero nunca seguros: los horarios cambian y las provisiones se agotan. La autosuficiencia sigue siendo primordial. Y el verdadero trabajo comienza en casa, estudiando mapas de elevación y pensando en diferentes escenarios: ¿dónde puedo bajar?, ¿dónde puedo refugiarme?
Cuanto menos llevo, más experimento. Suena a cliché, pero cada viaje lo confirma una vez más.
Fuente: Geert van Nispen.
El plan se llama "Pyrenean Triple Crown Adventure": tres travesías completas de costa a costa a través de los Pirineos, desde el Océano Atlántico hasta el Mar Mediterráneo. No son rutas rectas, sino crestas elevadas, pasos remotos y valles profundos.
La mochila pesa como máximo seis kilos, pero es completa:
- una mochila de running como la Rab Veil XP de 20L o 30L (esta última llena hasta un máximo de 25 litros)
- un bivi ultraligero Ridge Raider de Rab como refugio
- para la noche, un saco de dormir Mythic Ultra 120 Modular con un aislante Ultrasphere 4.5
- una capa base aislante, una chaqueta cortavientos y una chaqueta de running impermeable y cortavientos
- agua en botellas flexibles, rellenada de arroyos de montaña
- para emergencias, un botiquín de primeros auxilios, una linterna frontal, un bivi de emergencia y un teléfono
El principio fundamental: ligero, pero nunca descuidado. En los Pirineos, puedes experimentar sol abrasador en rocas desnudas y frío en un puerto ventoso en el mismo día. Un cuerpo mojado, el viento en altura y la fatiga son una combinación peligrosa, por lo que mantenerse caliente y seco no es una cuestión de comodidad, sino de necesidad.
Los pueblos y refugios son puntos de apoyo, pero nunca seguros: los horarios cambian y las provisiones se agotan. La autosuficiencia sigue siendo primordial. Y el verdadero trabajo comienza en casa, estudiando mapas de elevación y pensando en diferentes escenarios: ¿dónde puedo bajar?, ¿dónde puedo refugiarme?
Cuanto menos llevo, más experimento. Suena a cliché, pero cada viaje lo confirma una vez más.
Fuente: Geert van Nispen.
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