Las maquetas de Derrick Lin juegan con la escala, la soledad y los lápices gigantes
Colossal dedicó un artículo de Kate Mothes, publicado en junio de 2026, a las maquetas en miniatura del artista Derrick Lin. Lin escenifica y fotografía escenas con figuras pintadas a mano en entornos nostálgicos: una persona que sube a un transatlántico, una mujer que espera el tranvía, un hombre con sombrero fedora en unas escaleras históricas, un hombre que habla por teléfono en un aeropuerto y un hombre que hace senderismo con su perro.
Lo que me llamó la atención es cómo juega con la escala. Objetos desproporcionados, como un lápiz gigante o una taza de café enorme, aparecen en las escenas y alteran la sensación de tamaño de quien mira. Los escenarios están hechos de cartón y objetos encontrados: tejados que parecen envases de leche, libros colocados de canto como arquitectura y escalones, y un río cubierto de flores. Lin trabaja así desde 2013, construye los escenarios sobre su escritorio e ilumina las escenas de forma cinematográfica.
Sus figuras suelen mirar de espaldas a la cámara, lo que atrae al espectador hacia su mundo interior. Los temas que menciona el artículo son el estrés urbano y la soledad, el asombro de viajar, el paso del tiempo y el duelo. Lin dice que cree que los pensamientos y sentimientos que guardamos para nosotros son los que realmente nos moldean, y que sus figuras son una manifestación de esos pensamientos silenciosos.
El artículo no indica la escala de las figuras, pero el efecto no depende de ello. Es un buen ejemplo de cómo las miniaturas pueden transmitir emoción y no solo detalle, y de cómo materiales cotidianos pueden convertirse en una ciudad entera. Lin comparte más trabajos en Instagram con el usuario marsder.
Fuente: Colossal
Lo que me llamó la atención es cómo juega con la escala. Objetos desproporcionados, como un lápiz gigante o una taza de café enorme, aparecen en las escenas y alteran la sensación de tamaño de quien mira. Los escenarios están hechos de cartón y objetos encontrados: tejados que parecen envases de leche, libros colocados de canto como arquitectura y escalones, y un río cubierto de flores. Lin trabaja así desde 2013, construye los escenarios sobre su escritorio e ilumina las escenas de forma cinematográfica.
Sus figuras suelen mirar de espaldas a la cámara, lo que atrae al espectador hacia su mundo interior. Los temas que menciona el artículo son el estrés urbano y la soledad, el asombro de viajar, el paso del tiempo y el duelo. Lin dice que cree que los pensamientos y sentimientos que guardamos para nosotros son los que realmente nos moldean, y que sus figuras son una manifestación de esos pensamientos silenciosos.
El artículo no indica la escala de las figuras, pero el efecto no depende de ello. Es un buen ejemplo de cómo las miniaturas pueden transmitir emoción y no solo detalle, y de cómo materiales cotidianos pueden convertirse en una ciudad entera. Lin comparte más trabajos en Instagram con el usuario marsder.
Fuente: Colossal
Comentarios 0
Deja el primer comentario, en el idioma que quieras.
Inicia sesión para comentar