Acuascaping y peces

El pez telescopio: un ojo bonito que ve mal y exige cuidados

Leí una guía sobre el pez telescopio, también llamado ojón, y me pareció útil para quienes se enamoran de él en la tienda. El telescopio es una variedad del carpín dorado (Carassius auratus) con los ojos proyectados hacia afuera de la cabeza, seleccionada por criadores de China y Japón a lo largo de siglos. Los ojos suelen empezar a sobresalir hacia los tres o seis meses de edad.

El punto central del texto es que un ojo grande no significa buena visión. La selección priorizó la apariencia y el resultado es un pez que ve peor que un carpín común, choca con la decoración y tarda en encontrar la comida. Por eso la alimentación necesita calma: gránulos que se hundan despacio en lugar de escamas, remojados uno o dos minutos antes de ofrecerlos y siempre en la misma esquina del acuario.

Otro consejo que me llamó la atención es sobre la convivencia. Los peces rápidos, como el carpín común, el cometa y los barbos, se comen todo antes de que el telescopio localice el primer gránulo, y eso puede provocar desnutrición lenta. En cambio, las variedades de cuerpo redondo y nado lento, como el ryukin, el oranda y el lionhead, conviven mejor. Y como el carpín es de agua fría, no combina bien con el betta, el guppy o el tetra.

La decoración debe ser lisa y redondeada, sin plantas de plástico de bordes afilados ni piedras puntiagudas, y conviene proteger la entrada del filtro con malla o esponja. La regla de la guía es práctica: si la decoración molesta a tu mano, dañará su ojo. Si un ojo se lastima, elimina la causa, mejora el agua y observa durante unos días.

Fuente: Mundo Aquário

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